domingo, 3 de abril de 2011

Obras


Que la ciudad se haya convertido en un lugar arduo, molesto, ruidoso e inhóspito, que se haya transformado en una obra en si misma, es lo que tiene el que los políticos manejen el dinero de los ciudadanos y lo gasten sin ton ni son. Pero todo tiene su lado positivo. Por ejemplo, si por la noche se te olvida poner la alarma del despertador no hay problema, ya sabes que a las ocho de la mañana, si no antes, una máquina que prolonga al exterior una especie de aguijón enorme de acero te despertará. Se acabó el dormir, a lo más puedes llegar tarde al trabajo, o a clase, ¡pero vamos que si te levantas! Claro que eso es una cabronada para los que trabajan por la noche, como los que se encargan del cierre de este periódico. El tener la ciudad patas arriba, invadida por las máquinas más estrambóticas que uno se pueda imaginar, ayuda a medir la capacidad de aguante que uno tenga, a saber como andamos de eso que dicen es la madre de todas las ciencias, la paciencia, en resumen, de probar nuestro sistema nervioso. Y sin acudir al médico. Un medidor positivo puede ser el superar con éxito la tentación de asomarte a la terraza y liarte a huevazos con los operarios de la obra. Todo está en orden si desistes, al fin y al cabo ellos no tienen la culpa. Empiezo a soñar con el día en que el ruido ambiental que origina tanta obra, casi todas innecesarias, nos abandone y podamos descansar en paz, volver a encontrar en nuestra ciudad un sitio cómodo y agradable donde habitar, y todo ello sin morir en el intento. Sí, voy a echar de menos -¿sigo soñando?- a todo el conjunto de la maquinaria infernal que forma parte de esta orquesta nacional del despilfarro económico que nos ha tocado sufrir; sobre todo cuando llegas a casa con el ánimo de comer tranquilo, son las tres de la tarde, y los músicos empiezan de nuevo a joder, quiero decir, a trabajar.

Publicado hoy en La Tribuna de Albacete

4 comentarios:

Siguiendo a Chesterton dijo...

Muy bueno, ya veo que en Albacete tienen los mismos problemas que en Santander, es lo que tiene estar en período electoral.

Juan Pablo L. Torrillas dijo...

Muchas gracias chestertoniano!!!

Anónimo dijo...

Tienes mas fans de Santander....acabaras publicando para el Diario Montañes....lo veo...lo veo...
Sergio

Juan Pablo L. Torrillas dijo...

Oye Sergio, que lo de publicar en el Diario Montañés sería un sueño hecho realidad a si que si conoces a su director ya sabes...

Un abrazo,
JPLT