

Una cita con ustedes los martes, jueves y sábados de cada semana. "It is not the strength of the body that counts, but the strength of the spirit", J.R.R. Tolkien.
Cuando se pierde a un gran hombre tienen lugar acontecimientos como los que vivió Tarazona de la Mancha el pasado sábado. Puedo decir sin temor a equivocarme que el I Memorial Capitán José María Galera Córdoba fue todo un éxito. Mi sincera enhorabuena a los organizadores. Tampoco les miento si les digo que en estos mismos instantes tengo el vello de punta y el corazón encogido. Yo no tuve la fortuna de conocer en vida a José María pero el sábado me encontré con él, sus familiares, amigos y compañeros de trabajo me lo presentaron. Gracias.
Su pueblo materno despertó radiante, sabedor de que se trataba de un día especial. Los actos en honor a José María comenzaron con una Iglesia de San Bartolomé vestida de gala para pedir por su eterno descanso junto al Padre. La ofrenda floral en el cementerio estuvo cargada de lágrimas y emoción mientras todos, esperanzados, escuchábamos a su abuela Marta susurrar un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria, que secundamos como reza la tradición. Aquella mujer, a sus 90 años, tiene tanta fuerza, coraje y valentía que es digna de admiración. Poco después, ya en la cancha, las “Leyendas Solidarias” de la selección española y el equipo de familiares y amigos de José María calentaban motores antes de honrar con un partido a “un hombre del baloncesto”. Que cuál fue el resultado del partido: ¿a alguien le importó?
Antes de dar paso a la cena de hermandad, la gala benéfica celebrada en honor del Capitán Galera Córdoba se presumía que iba a ser de lo más emotiva. Lo fue y de que manera. La periodista Mercedes Martínez Rubio, que condujo el acto de forma magistral, dio la palabra en primer lugar a uno de sus compañeros de promoción. La lectura de una carta escrita a José María nos dejó con un nudo en la garganta. La corporación municipal le concedió el título de Hijo Adoptivo. El gran Fernando Romay, a título personal y en nombre de la selección “Leyendas Solidarias”, pronunció unas elogiosas y sentidas palabras dirigidas a José María, “de Capitán a Capitán”. Todos entendimos después lo que quiso decir con “un hombre del baloncesto”. Un momento especialmente conmovedor llegó con el testimonio de uno de los subordinados que se encontraba con José María el día del vil atentado terrorista. “Siempre era el primero”, insistió en reiteradas ocasiones. La emoción de sus palabras, la herida palpable en su corazón, sus lágrimas y el cariño con el que hablaba de su “mando”, nos acercaron un poquito más a la persona que fue éste Capitán de la Guardia Civil, bueno, virtuoso y que cumplió fielmente con lo que Platón puso en boca de Sócrates al decir “que el mejor partido que podemos seguir es vivir y morir en la práctica de la justicia y de las otras virtudes”. El recuerdo del Alférez Abraham Leoncio Bravo Picallo y del intérprete de origen iraní Ataolah Taefik Alili, fallecidos en el mismo atentado, junto al del Guardia Civil Ángel Alfaro, natural de Tarazona de la Mancha y recientemente fallecido en accidente de tráfico, fueron también objeto de un emotivo homenaje.
Pido permiso al Capitán José María Galera Córdoba para concluir. A sus órdenes. Capitán, es difícil condensar en tan pocas líneas toda la emoción vivida en tu I Memorial, pero sí quiero dejar escrito que tu ejemplo, valores, virtudes, entrega y sacrificio nunca caerán en el olvido. Es de justicia mi Capitán, es necesario. Y es la misión de la Asociación Benéfica que lleva tu nombre.Yo no se ustedes pero en mi caso ando un poco preocupado. Verán, pertenezco a una generación que nació con la llegada de la democracia y, desde pequeñito, siempre me han educado con la idea de que la ley es la ley y que ante ella todos somos iguales, que vivimos en un estado de derecho, que nuestra norma suprema es la Constitución promulgada en 1978, conocida también como “ley de leyes”, que nada ni nadie puede contravenirla, que existe una división de poderes legislativo, ejecutivo y judicial que es el sostén y la garantía de cualquier democracia que se precie y que, de los tres, el judicial es el de mayor relevancia al tener, como uno de sus cometidos, el de “corregir” las “desviaciones” que puedan darse en los otros dos.
Bien, dicho esto, insisto en que ando un tanto preocupado con el devenir de los acontecimientos. Creo que en este maravilloso país que es España, con una vastísima cultura, con la fortuna de contar con cuatro lenguas, siendo una de ellas común a todos los españoles junto a 400 millones de personas que no lo son, con una riqueza histórica enorme, con un clima y una geografía que son la envidia de nuestros turistas, y con unas gentes de lo más entrañables, creo que estamos perdiendo un poco el norte. El sentido común está para algo y cuando desaparece considero que es importante hacer un alto en el camino, tomar oxigeno, relajarse, reflexionar largamente y después continuar, primero un pie y después el otro.
He escuchado en los últimos días a distintos dirigentes políticos afirmar, con el esperpéntico tema de la inmersión lingüística en Cataluña, que lo que aprueba un parlamento no puede ser corregido por un tribunal de justicia al ser el pueblo soberano. No he escrito antes sobre este asunto porque reconozco que me ha costado digerir semejantes declaraciones. ¿Qué pasa si el Parlamento catalán aprobara una ley en virtud de la cual todos los residentes en Cataluña, pero no nacidos allí, tienen que pagar el doble de impuestos? ¿Y si sus señorías aprobaran otra norma prohibiendo el uso del español en la universidad? Efectivamente en el parlamento se legisla, ese es su papel. Pero el papel del poder judicial es determinar si esa norma que se aprueba en un parlamento cualquiera es conforme a derecho o no. Si no lo es hay que eliminarla o modificarla hasta que se ajuste a la ley, ni más ni menos. Si una ley es contraria a la Constitución es ilegal. ¿Les suena lo del recurso de inconstitucionalidad y la cuestión de inconstitucionalidad? Pues son dos herramientas que, aún diferentes, tienen un objetivo común: que lo aprobado en un parlamento no sea contrario a
*** Publicado en el diario El Pueblo el 25.09.11 (la letra en cursiva no ha salido en la prensa).
*** Publicado en el diario La Verdad de Albacete el 27.09.11 (íntegramente).
Nieto e hijo de Guardias Civiles, llevaba el verde en la sangre. Albacete ha dado grandes hombres a la historia de España y una asociación de amigos y familiares se ha comprometido a no dejar caer en el olvido la memoria de uno de ellos. El capitán de la Guardia Civil José María Galera Córdoba murió en Afganistán en acto de servicio el año pasado, tenía 33 años. Había acudido a aquellas tierras hostiles a petición propia, para participar en una misión humanitaria donde uno de los cometidos era el de instruir a la policía de aquél país. Un atentado terrorista acabó con su vida, junto a la de dos de sus compañeros.
En Tarazona de la Mancha, de donde es natural su familia,
Nos enteramos ahora que Trichet tiene la culpa. De repente el PSOE de Zapatero apoya la reforma de la Constitución que propuso en su día el PP con el objeto de poner “techo” a la deuda pública española, y es que esta vez ha sido el presidente del Banco Central Europeo el que ha tenido que intervenir. Pensábamos que el sentido común había hecho acto de presencia en el partido del Gobierno, pues no. A mí, a priori, el acuerdo alcanzado por PSOE y PP me parece bien, y más cuando los nacionalistas están que se suben por las paredes. Ahora solo toca cumplir con lo dispuesto en la Ley de leyes, si se me permite la expresión. Digo esto porque ya había normativa que invitaba al control de la deuda y, por tanto, del déficit. Comprobamos, no obstante, que las Autonomías, Diputaciones y Ayuntamientos de un partido, del otro, o del de más allá, se han saltado a la torera aquello del equilibrio presupuestario. Veremos a ver ahora.
Luego tiene gracia el debate superficial al que estamos asistiendo. Dice Rubalcaba, Alfredo Pérez, que endeudarse no es de izquierdas. Y yo le digo, en confianza claro está, que no es de izquierdas no, que es de derechas. Y entonces me caigo de la cama. Vamos a los hechos. Tras la era de Felipe González (bendito él si lo comparamos con Zapatero) España quedó con las arcas públicas hechas una lástima, hasta el punto de que no cumplíamos ninguno de los requisitos para entrar en el Euro. El nivel de paro también ponía los pelos de punta. Gracias a la política económica de Rodrigo Rato en el Gobierno de Aznar, y a que todos remamos juntos en la misma dirección, se consiguió sanear las cuentas, el equilibrio presupuestario y entrar en el Euro. ¿Cómo queda el país tras la era Zapatero? Que alguien se lo diga a Rubal-ca-ba porque sigue pensando que somos tontos. Gastar menos de lo que se ingresa, ahorrar en épocas de bonanza para cuando vengan las vacas flacas, preveer y tomar medidas ante posibles crisis económicas, etc., no es de izquierdas ni de derechas, es de sentido común, de buenos gestores y de evitar a la clase media española caer en la ruina más absoluta.