lunes, 20 de julio de 2009

CAN

Que una imagen vale más que mil palabras es una realidad. La vida cotidiana nos da pruebas de ello en cada esquina. Terminaba mi jornada laboral del viernes cuando Luis, un compañero, me dijo: - te he mandado un correo que espero te sea interesante.
La experiencia y el trato de años con Luis me ha demostrado que cuando "algo" envía suele ser siempre interesante. Esta vez no lo fue menos. Tan interesante que he decidido compartirlo con todos ustedes. No sé, como en todo, creo que en la red de redes también reside el bien y el vídeo que a continuación podrán ver nos invita a la reflexión, o por lo menos ha de hacerlo, y a pensar en que podemos ser muy felices también si dejamos de mirar nuestro ombligo a todas horas. Corren malos tiempos para el ser humano, pero también buenos. Todo depende de la dirección y el sentido que utilicemos para mirar las cosas. El otro día Laura me decía que en este mundo hay más gente mala que buena. No lo creo, por cada Vicente Ferrer hacen falta muchos cientos de personas malas, por poner un ejemplo.

Antes de dar paso al vídeo les dejo un artículo que publique en La Tribuna de Albacete el pasado 27 de marzo. Se titula "A todas las diosas Isis" y espero que les guste. Ahí va:

"Me niego a entrar en un debate que a menudo termina con argumentos muy pobres, intelectualmente hablando, encima de la mesa. Voy a tratar de compartir con ustedes una bella imagen que, anónima, observamos con la llegada del buen tiempo. La piel se tersa, endurece, la luz de la alegría, de la felicidad, de la vida, plasmada va quedando en sus ojos. El estómago ensancha, poquito a poco, dando paso a la acción de la naturaleza, cogiendo peso, forma, lo mismo ocurre con las caderas. Las hormonas se revolucionan, los sentimientos afloran, el hambre, cuanto menos, se duplica. Con el tiempo llegan los antojos. Hay que ir de compras, pues las prendas apiladas en el armario ya no valen, la ropa hay que ensanchar y la cintura aflojar, dentro permanece a quién se ha de alumbrar. Es la imagen bella de la primavera, como la de un almendro en flor, veo de aquí para allá a la diosa maternidad, anónima, bella, símbolo de vida, todas son madres y los ojos llevan iluminados, cristalinos, brillantes, mujeres afortunadas, alumbradoras de vida. ¡Qué imagen más bonita! ¡Cuanta ternura! ¡Qué bella es la vida! El pasado día 25, como todos los meses, Albacete celebró en la Parroquia de la Asunción una misa por el derecho a vivir de los más indefensos, de los seres humanos aún no nacidos y es que el tema es muy sencillo, ¿respetamos la vida desde su concepción hasta la muerte, o no? Aún a las 10 de la noche numerosas familias permanecían en El Altozano celebrando algo tan obvio como es la vida. Me he despertado contento, alegre, feliz, Albacete apuesta por la vida y seguro que de casa al trabajo me encuentro con alguna «diosa» de la maternidad, de las que florecen con la llegada del buen tiempo… ¿cómo se han levantado ustedes?"

Y ahora, el vídeo:




1 comentario:

Ecologista dijo...

Hola.Anque son las 16:17horas de la tarde,y hace mucho que me levanté de mi descanso nocturno,no puedo despertar de mi asombro con estas cosas de la vida que te dejan...con otro toque.
Su artículo es muy bueno;ojalá nuestras diosas celebren la pasión de la vida con lo que dios les ofrece en sus entrañas;y que las leyes zapateristas a favor del aborto por plazos no se aprueben NUNCA.

"SÍ A LA VIDA DEL NO NACIDO,A LA MUJER"