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martes, 10 de diciembre de 2013

Arturo Más contra Cataluña

Arturo Más va a pasar a la historia como el político que mejor ha gestionado los cuartos de los compatriotas catalanes. Con Arturo el déficit catalán ha disminuido una barbaridad, oiga. La administración autonómica catalana se caracteriza por superar al resto de Comunidades en eficacia y eficiencia, por si no lo sabían. Sobre todo destacan los logros alcanzados por su Consejería de Sanidad, donde Arturo ha puesto toda la carne en el asador. No solamente no tienen listas de espera sino que médicos y enfermeros están, por ejemplo en Barcelona, de brazos cruzados esperando a que algún vecino de las Ramblas se ponga malo. Y eso cobrando el doble que el resto de colegas de España. Por no hablar de que ha convertido a Cataluña en la Comunidad Autónoma española a la que acude más inversión extranjera, la que cuenta con el menor porcentaje de personas desempleadas y los primeros ciudadanos trilingües del Estado con el dominio del español, el catalán y el inglés.

Por eso yo no entiendo cómo, con lo magníficamente bien que le va como gestor político, se ha tenido que complicar la vida montando un simposio “científico” que lleva por título España contra Cataluña, con lo bien que le va al tío. Y además, algo tiene que pasar con ese simposio cuando grandes historiadores han puesto el grito en el cielo con declaraciones como la del catedrático José Álvarez Junco (“el congreso es más una acusación de parte que un dictamen científico”), o la del académico Luis Ribot (“es increíble que en nuestro tiempo se usen esas prácticas de manipulación”), o las de García de Cortázar (“este congreso refleja claramente la irracionalidad del nacionalismo”), o las de José Antonio Escudero (“en Cataluña y País Vasco se está enseñando una historia deformada”). Me queda la duda de saber qué es lo que hubiera opinado al respecto el historiador español nacido en Gerona don Jaume Vicens Vives.

Yo no entiendo a Arturo, qué ganas de complicarse la vida, como empiece con estos desvaríos al final pasará a la historia como Más contra Cataluña. Con lo bien que lo está haciendo.

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El control de la educación, y por tanto de la historia, ha sido siempre “la joya de la Corona” de todo tipo de dictaduras, totalitarismos e ideologías perversas y obtusas. La Rusia de Stalin, la Alemania de Hitler o la China de Mao sirvan como ejemplos. En este sentido, nunca pasará de moda 1984, de George Orwell. De entre los errores que cometió Aznar en sus años de gobierno, probablemente el que peores consecuencias traiga a España como nación sea el de haber transferido a las Comunidades Autónomas las competencias en educación. No nos podemos extrañar ahora de que niños catalanes y vascos nos odien, ni de que niños navarros empiecen a hacerlo.



jueves, 14 de noviembre de 2013

La prepotencia, me temo

Cuatro son las grandes virtudes morales o cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.

Cuando decimos de alguien que es una persona prudente no hacemos sino reconocer en ella una cualidad positiva, digna de admirar. Son personas que suelen pensar con madurez, decidir con sabiduría y ejecutan bien sus acciones, sabedores de que el don del consejo perfecciona la virtud de la prudencia.


Soy lector de memorias, biografías y autobiografías. Reconozco que, en ese sentido, no he leído nada de ningún ex presidente del gobierno de esta nuestra etapa democrática. Si lo he hecho, por ejemplo, de “Cartas a un joven español”, de José María Aznar, una especie de reflexiones políticas. Algo también he leído de Suárez, pero no sus memorias.

José María Aznar ha presentado la segunda parte de las suyas, algo ha publicado también Felipe González; se nota que la Navidad está al caer y que las grandes editoriales  no son tontas. Vuelvo a Aznar. Del conflicto con el islote de Perejil, ¿recuerdan?, señala el ex presidente: “Insistí otra vez. El Jemad dijo: no. Mi decisión fue: sí”.

Para el que no lo sepa, Aznar se refiere al Jefe del Estado Mayor de la Defensa, cargo digno de un gran servidor público, al que se le supone una altísima responsabilidad, capacidad de trabajo, sacrificio y dedicación (sea la persona que sea en cada momento).

Volvemos al principio. La prudencia es una virtud. José María Aznar acostumbra a sacar pecho de su acción de gobierno, y en general puede. Pero no todo vale. A juicio de quien esto escribe se equivoca al intentar sacarlo frente al Jemad con motivo del conflicto de Perejil, ya a toro pasado, y sin que sepamos muy bien a qué es a lo que dijo el Jemad “no”.

Suscribo los interrogantes que se hace don Luis Alejandre, General en la Reserva, en su artículo de hoy en La Razón. “¿Y si a lo mejor el Jemad proponía que con doce legionarios de Ceuta resolvía en una noche el problema, sin despliegues mediáticos ni partes “al alba con doce nudos y viento fresco de levante”? ¿Venció quizás la prepotencia a la prudencia?”.

Termino: yo creo que con seis de nuestros legionarios, ¡viva!, se hubiera resuelto la situación.


Perejil español, y Gibraltar.

sábado, 2 de noviembre de 2013

De Santos y Difuntos

Mientras ayer celebrábamos el día de Todos los Santos, hoy lo hacemos de los Fieles Difuntos. Y de eso, de Santos y Difuntos quiero hablar hoy.

Esta noche, la que va del 1 al 2 de noviembre, la que va del Cielo al Purgatorio, en casa de nuestros Abuelos, de nuestros Mayores, han vuelto a lucir la luz de las velas. Y donde desgraciadamente ya no lucen, han de saber los más jóvenes que antes lucían. Se ponen velas por nuestros muertos. Y se ora. Y se reza. Y se pide por ellos, por tus y por mis muertos. Igual que ayer se llevaron millones de flores a los lugares donde “descansan” sus restos. 

Una puntualización, para el que piense que “nadie ha vencido a la muerte” comprendo que nada de lo que yo aquí pueda decir tenga sentido, y lo comprendo con todo mi respeto para sus creencias y pensamientos, aunque lógicamente no los comparta. Seguimos.

En el día de Todos los Santos celebramos a todas aquellas personas que han llegado al Cielo, conocidas o no, y por ello son Santas. Algunas han sido canonizadas, propuestas por la Iglesia como ejemplos de vida cristiana, otras no. Son Santos, y al estar íntimamente unidos con Cristo, en comunión con Él, les pedimos que intercedan por nosotros ante el Padre.

Es una tradición que viene de lejos, de muy lejos. Hay que viajar al año 156 d.C., casi nada. La comunidad de Esmirna escribió una carta a la Iglesia de Filomelio, comunicándole la muerte de su obispo Policarpo. De esa carta, que habla de Policarpo y de los mártires en general, se puede deducir que la comunidad cristiana los veneraba, y que honraban su memoria el día del martirio con la celebración de la Eucaristía. Se reunían en el lugar donde estaban sus tumbas, haciendo patente la relación que existe entre el sacrificio de Cristo y el de los mártires. La veneración a los santos llevó a los cristianos a erigir sobre las tumbas de los mártires grandes basílicas como la de San Pedro en la colina del Vaticano, la de San Pablo, la de San Lorenzo, la de San Sebastián, todas ellas en Roma. De esa adoración y veneración por los Santos, por los mártires que en el tiempo han sido y son, llegamos hasta hoy, una historia fascinante.

¿Y con los que no han llegado al cielo? Pues hoy celebramos su día, el de los Fieles Difuntos, una fiesta que responde también a una larga tradición de fe en la Iglesia: orar por aquellos fieles que han acabado su vida terrena y que se encuentran aún en estado de purificación en el Purgatorio.

El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que los que mueren en gracia y amistad de Dios pero no perfectamente purificados, pasan después de su muerte por un proceso de purificación, para obtener la completa hermosura de su alma. 

La Iglesia llama "Purgatorio" a esa purificación; y para hablar de que será como un fuego purificador, se basa en aquella frase de San Pablo que dice: "La obra de cada uno quedará al descubierto, el día en que pasen por fuego. Las obras que cada cual ha hecho se probarán en el fuego". (1Cor. 3, 14). 

La práctica de orar por los difuntos es antiquísima. El libro segundo de los Macabeos, en el Antiguo Testamento, dice: "Mandó Juan Macabeo ofrecer sacrificios por los muertos, para que quedaran libres de sus pecados" (2Mac. 12, 46); y siguiendo esta tradición, la Iglesia desde los primeros siglos ha tenido la costumbre de orar por los difuntos. 

Al respecto, San Gregorio Magno afirma: "Si Jesucristo dijo que hay faltas que no serán perdonadas ni en este mundo ni en el otro, es señal de que hay faltas que sí son perdonadas en el otro mundo. Para que Dios perdone a los difuntos las faltas veniales que tenían sin perdonar en el momento de su muerte, para eso ofrecemos misas y oraciones por su eterno descanso". 

Y por ello rezamos y oramos millones de personas en el mundo, por el eterno descanso de nuestros Santos y Difuntos. 

Buen fin de semana a TODOS. 

Iglesia Triunfante
Iglesia Purgante
Iglesia Militante

jueves, 31 de octubre de 2013

El problema de España

En octubre de 2006 visité el Palacio de las Ciencias y las Artes de Valencia junto a mis padres, mi hermano pequeño y una tía. Uno de los pabellones estaba dedicado a Ramón y Cajal, a la entrada del mismo leíamos lo que sigue:

“Se ha dicho artas veces que el problema de España es un problema de cultura. Urge, en efecto, si queremos incorporarnos a los pueblos civilizados, cultivar intensamente los yermos de nuestra tierra y de nuestro cerebro, salvando para la prosperidad y enaltecimiento patrios todos los ríos que se pierden en el mar y todos los talentos que se pierden en la ignorancia”, Don Santiago Ramón y Cajal.

He encontrado el apunte echando un vistazo a mis cuadernos de notas y he querido compartirlo con ustedes, a mí me dejo pensando.

D. Santiago Ramón y Cajal
(retrato de Joaquín Sorolla)

jueves, 4 de julio de 2013

Algunas cuestiones lamentables

Hace más de seis meses que habito mi nueva morada sin el uso de la televisión. Hice la prueba al cambiarme de piso y al ver que pasada una semana seguía vivo he continuado sin televisión.

De lo que no me he quitado, en cambio, es de la lectura de periódicos, a poder ser en papel. Por ello creo estar, un poco al menos, al tanto de lo que ocurre en el mundo, y en España especialmente.

Es lamentable comprobar cómo algunos políticos, siempre demasiados, a quienes se les supone servidores públicos, utilizan la res pública para meter la mano en el cazo, para robarnos, para hacer corruptela del erario público, del dinero de nuestros impuestos al fin y al cabo –de los que pagamos impuestos, habría que matizar.

Es lamentable ver como los partidos, en minúscula, y alguno más que otros, orquestan operaciones a la caza y captura de determinados jueces por el mero hecho de cumplir con su trabajo: hacer y administrar justicia.

Es lamentable que la acción de la política en España no vaya encaminada al bienestar común y a la mejora de nuestra Patria, sino que esté predirigida a la consecución de determinados resultados en función de determinados cálculos electorales.


Es reconfortante saber que a lo largo de la historia de la humanidad, después de épocas de tinieblas han llegado épocas gloriosas de Luz. Y hablando de Luz, precisamente mañana aparece la primera Encíclica del Papa Francisco, titulada Lumen Fidei. Estoy deseando leerla.


martes, 23 de agosto de 2011

"Sobre imbéciles y malvados", por Arturo Perez Reverte (XL Semanal 21.08.11)

"No quiero, señor presidente, que se quite de en medio sin dedicarle un recuerdo con marca de la casa. En esta España desmemoriada e infeliz estamos acostumbrados a que la gente se vaya de rositas después del estropicio. No es su caso, pues llevan tiempo diciéndole de todo menos guapo. Hasta sus más conspicuos sicarios a sueldo o por la cara, esos golfos oportunistas -gentuza vomitada por la política que ejerce ahora de tertuliana o periodista sin haberse duchado- que babeaban haciéndole succiones entusiastas, dicen si te he visto no me acuerdo mientras acuden, como suelen, en auxilio del vencedor, sea quien sea. Esto de hoy también toca esa tecla, aunque ningún lector habitual lo tomará por lanzada a moro muerto. Si me permite cierta chulería retrospectiva, señor presidente, lo mío es de mucho antes. Ya le llamé imbécil en esta misma página el 23 de diciembre de 2007, en un artículo que terminaba: «Más miedo me da un imbécil que un malvado». Pero tampoco hacía falta ser profeta, oiga. Bastaba con observarle la sonrisa, sabiendo que, con dedicación y ejercicio, un imbécil puede convertirse en el peor de los malvados. Precisamente por imbécil.

Agradezco muchos de sus esfuerzos. Casi todas las intenciones y algunos logros me hicieron creer que algo sacaríamos en limpio. Pienso en la ampliación de los derechos sociales, el freno a la mafia conservadora y trincona en materia de educación escolar, los esfuerzos por dignificar el papel social de la mujer y su defensa frente a la violencia machista, la reivindicación de los derechos de los homosexuales o el reconocimiento de la memoria debida a las víctimas de la Guerra Civil. Incluso su campaña para acabar con el terrorismo vasco, señor presidente, merece más elogios de los que dejan oír las protestas de la derecha radical. El problema es que buena parte del trabajo a realizar, que por lo delicado habría correspondido a personas de talla intelectual y solvencia política, lo puso usted, con la ligereza formal que caracterizó sus siete años de gobierno, en manos de una pandilla de irresponsables de ambos sexos: demagogos cantamañanas y frívolas tontas del culo que, como usted mismo, no leyeron un libro jamás. Eso, cuando no en sinvergüenzas que, pese a que su competencia los hacía conscientes de lo real y lo justo, secundaron, sumisos, auténticos disparates. Y así, rodeado de esa corte de esbirros, cobardes y analfabetos, vivió usted su Disneylandia durante dos legislaturas en las que corrompió muchas causas nobles, hizo imposibles otras, y con la soberbia del rey desnudo llegó a creer que la mayor parte de los españoles -y españolas, que añadirían sus Bibianas y sus Leires- somos tan gilipollas como usted. Lo que no le recrimino del todo; pues en las últimas elecciones, con toda España sabiendo lo que ocurría y lo que iba a ocurrir, usted fue reelegido presidente. Por la mitad, supongo, de cada diez de los que hoy hacen cola en las oficinas del paro.

Pero no sólo eso, señor presidente. El paso de imbécil a malvado lo dio usted en otros aspectos que en su partido conocen de sobra, aunque hasta hace poco silbaran mirando a otro lado. Sin el menor respeto por la verdad ni la lealtad, usted mintió y traicionó a todos. Empecinado en sus errores, terco en ignorar la realidad, trituró a los críticos y a los sensatos, destrozando un partido imprescindible para España. Y ahora, cuando se va usted a hacer puñetas, deja un Estado desmantelado, indigente, y tal vez en manos de la derecha conservadora para un par de legislaturas. Con monseñor Rouco y la España negra de mantilla, peineta y agua bendita, que tanto nos había costado meter a empujones en el convento, retirando las bolitas de naftalina, radiante, mientras se frota las manos.

Ojalá la peña se lo recuerde durante el resto de su vida, si tiene los santos huevos de entrar en un bar a tomar ese café que, estoy seguro, sigue sin tener ni puta idea de lo que vale. Usted, señor presidente, ha convertido la mentira en deber patriótico, comprado a los sindicatos, sobornado con claudicaciones infames al nacionalismo más desvergonzado, envilecido la Justicia, penalizado como delito el uso correcto de la lengua española, envenenado la convivencia al utilizar, a falta de ideología propia, viejos rencores históricos como factor de coherencia interna y propaganda pública. Ha sido un gobernante patético, de asombrosa indigencia cultural, incompetente, traidor y embustero hasta el último minuto; pues hasta en lo de irse o no irse mintió también, como en todo. Ha sido el payaso de Europa y la vergüenza del telediario, haciéndonos sonrojar cada vez que aparecía junto a Sarkozy, Merkel y hasta Berlusconi, que ya es el colmo. Con intérprete de por medio, naturalmente. Ni inglés ha sido capaz de aprender, maldita sea su estampa, en estos siete años".

*** Mis más sinceros aplausos Sr. Reverte, alto y claro, como corresponde.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Libertad de expresión y seguridad ciudadana

El artículo 20 de nuestra Constitución reconoce y protege el derecho a “expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción”; el reconocimiento de este derecho “vincula a todos los poderes públicos” (Art. 53 C.E). La libertad ideológica, religiosa y de culto es garantizada en el artículo 16 y en el 104 leemos que “las Fuerzas y Cuerpos de seguridad, bajo la dependencia del Gobierno, tendrán como misión proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana”.

¿Y porqué este recordatorio constitucional? Por que están ocurriendo hechos muy preocupantes. Resulta que, el pasado miércoles, el Cardenal Arzobispo de Madrid tenía pensado impartir una conferencia en la Universidad Autónoma de la capital del reino que tenía por título “El Dios desconocido para los españoles del s. XXI”. Sabedores del acontecimiento, distintos grupúsculos de personajes siniestros y totalitarios llevaban semanas urdiendo la forma de boicotear dicha conferencia. Ante las amenazas, y aquí viene lo bueno, la delegada del gobierno en la Comunidad de Madrid, Amparo Valcarce, se puso en contacto con el Sr. Rouco para advertirle de que dadas las “amenazas” sería recomendable que no acudiera a dicho acto ya que “no podía garantizar su seguridad y la de sus asistentes”.

Defiendo, desde que tengo uso de razón, como ciudadano y como periodista, la libertad de expresión siempre que con ello no se vulnere la ley. Eso en mi pueblo se llama respetar el Estado de Derecho. Que unos cuantos totalitarios viertan amenazas de lo más pueriles para amedrentar a un conferenciante, el que sea, no puede ser bajo ningún concepto argumento para “no garantizar la seguridad” del ponente ni de los oyentes.

Garantizar la seguridad y la integridad física y síquica de los ciudadanos debe ser uno de los principios rectores en la actuación de los poderes públicos. Si la señora Valcarce, con todas las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado a su disposición, es incapaz de velar por el normal desarrollo de una conferencia impartida por un representante de la Iglesia Católica en una Universidad pública, lo mejor que puede haces es coger sus maletas y marcharse. Así de claro y así de democrático.

martes, 12 de octubre de 2010

DÍA DE LA HISPANIDAD: orgulloso de ser español

¡A TODOS LOS ESPAÑOLES: FELICIDADES!


Y para el que quiera entretenerse con una conferencia sobre España como Nación pues adelante:


martes, 5 de octubre de 2010

Cosas de Lope


¡Oh, patria! Cuantos hechos, cuantos nombres,
cuantos sucesos y victorias grandes…
Pues tienes quién haga y quién te obliga
¿Por qué te falta, España, quién lo diga?

Lope de Vega



Y eso mismo se pregunta un servidor al contemplar las actuaciones de tanto y tanto traidor como tiene nuestra Patria.

martes, 28 de septiembre de 2010

Yo mañana voy a trabajar

La Constitución Española reconoce explícitamente como derecho fundamental el de la huelga. Pero más fundamental es, a mi juicio, el derecho al trabajo ya que sin éste difícilmente se puede dar aquél.

Mañana los sindicatos CC OO y UGT han convocado una huelga general después de llevar 6 años cabizbajos ante la política de su amigo Zapatero, el presidente del gobierno de España, nuestro país, y que, por cierto, entre unos y otros lo están dejando echo unos zorros.

A mi me parece muy bien que se haga una huelga con la pedaso, como diría el sevillano, de crisis que tenemos sobre y bajo la mesa. Ironías a parte, el otro día decía el señor Fidalgo (ex Secretario General de CC OO) que nunca antes se había convocado una huelga general en periodo de crisis económica. Nosotros no estamos en crisis, esto es peor. Pero a parte de eso a lo que voy es a la postura que parece van a tener los piquetes “informativos”.

Yo, para empezar, los prohibía. Que en el 2010 existan piquetes informativos me parece una tomadura de pelo. Televisiones, prensa, radios, internet, teléfonos móviles que dicen y advierten de todo, etc.; estamos suficientemente informados. Lo que mañana van a hacer los piquetes va ser acojonar al personal, que es para lo que realmente están. Palpo ese miedo en el ambiente, el del comerciante que teme rompan sus cristales, el del hostelero que teme se marchen sin pagar, el del autobús que teme que se lo incendien, etc.

Derecho de huelga: SI. Derecho a trabajar: MÁS. Tenemos un Ejército, una Guardia Civil y una Policía Nacional magnífica, sobradamente preparados para garantizar que el que quiera trabajar lo haga. Mañana veremos porque, mucho me temo que este país caerá en manos de los totalitarios sindicatos que padecemos. Ahora que, también es verdad, tenemos lo que nos merecemos.

Termino, yo mañana voy a trabajar, -¿por qué?-, me ha preguntado un compañero, ¿y por qué no?, he contestado yo (además de otras razones, a mi juicio obvias).

jueves, 23 de septiembre de 2010

A 1.800 € el voto

Voy a ser breve, claro, sencillo y conciso. Cuando murió Franco mis padres aún ni se conocían y, por tanto, quién suscribe ni siquiera era un proyecto.

Cuando vengo al mundo en 1979 la actual Constitución española ya estaba en vigor y este SISTEMA en el que vivimos empezaba a echar a andar. En el Parlamento tenían cabida todas las tendencias ideológicas – o casi todas – y en la calle ETA se llenaba las manos de sangre un día si y otra también.

Desde entonces pasaron por Moncloa el presidente Suárez, el presidente Calvo Sotelo, el presidente Felipe González y el presidente Aznar. Y nunca antes como hasta ahora, con el presidente Zapatero en Palacio, se habían cometido tantas barbaridades y se había hecho tanto daño a la dignidad de nuestro país, España.

Con Zapatero en la Moncloa y el señor Griñán como presidente de la Junta de Andalucía se ha llegado al disparate de comprar los votos de las señoras octogenarias andaluzas que declaren haber sido vejadas durante el franquismo. ¿A cuánto el voto? A 1.800 euros.

Han leído bien, mil ochocientos euros cuesta el voto de estas respetadas ancianas. Si yo fuera una sola de ellas y me viene un político diciendo que me da 1.800 € si declaro haber estado sometida a vejación durante el franquismo les puedo asegurar que le digo que se meta su dinero –que es el nuestro- por donde… ya saben.

A eso hemos llegado. Por si la des-memoria histórica fuera poco ahora nos salen con estas en el sur de España, pobre España nuestra donde lo que importa es la poltrona cueste lo que cueste, incluso a costa de la dignidad, la memoria y el respeto de estas pobres ancianas cuyo voto quieren comprar por trescientas mil de las antiguas pesetas. Vomitivo. Y, por cierto, un dinero que ni siquiera van a cobrar. ¡Qué nauseas!

jueves, 12 de agosto de 2010

De Rey a Rey

Me entero por la prensa que el rey de España ha pegado un telefonazo al de Marruecos para ver que coño -perdón- está pasando en la frontera de nuestras dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla.

Al parecer el rey marroquí nos echa en cara que tenemos unos cuerpos y fuerzas de seguridad bastante "racistas" para con el pueblo magrebí. Nos acusan de ser excesivamente duros con los moretes que intentan pasarse la frontera por los...

Vaya por delante que lo primero de todo es la defensa de los derechos humanos y en el caso que nos ocupa el derecho fundamental a la integridad física de toda persona. Y moral. Si han existido abusos que se investigue, y si alguien tiene que asumir responsabilidades, que las asuma.

Lo que me parece de juzgado de guardia es que el rey moro nos venga con lecciones de humanidad. ¿Y qué tiene que decir él de todos sus conciudadanos que son abandonados a su suerte en la frontera con Argelia un día si y otro también? ¿Y qué tiene que decir de todos los "presos de conciencia" -periodistas, escritores, etc.- que tiene encarcelados por cometer el delito de clamar libertad? ¿Y todos los marroquíes que, bajo su protección, se juegan el pellejo cruzando el estrecho porque su rey moro no les ofrece las condiciones mínimas para tener una vida digna?

No se muy bien de que habrán hablado de rey a rey pero lo que si tengo claro es que por mí que se vaya al carajo. Me refiero al rey moro, claro está.

martes, 10 de agosto de 2010

A cerca de "La ocasión perdida" y otras lindezas


El pasado 1 de agosto terminé de leer “La ocasión perdida”, de Cesar Vidal. Se trata de un ensayo que analiza la historia de Rusia desde la caída del sistema zarista hasta la imposición por la fuerza de un estado totalitario y sanguinario por Lenin, que bien representa el dicho de “todo por el pueblo pero sin el pueblo”.

No había escrito mi habitual reseña de los libros que leo porque estoy sumamente ocupado, de hecho creo que se nota en el Blog. Escribo ahora recordando un reportaje que vi el domingo pasado en la 2 de TVE en el programa “Documentos TV” que versó sobre el estado de corrupción de Rusia. Para que nos hagamos una idea, si eres periodista y denuncias un caso de corrupción que afecte a la clase dirigente es muy probable que acabes con tus huesos en el hospital, si llegas.

Al final del reportaje salía una estatua de Lennin en Moscú. Y ahora el porqué del libro de Cesar Vidal:

- Antes de que Lenin diera su terrorífico –sobre todo por las consecuencias- golpe de Estado, se celebraron unas elecciones para formar una Asamblea Constituyente donde “el pueblo ruso, en las elecciones más libres de su historia, votó por el socialismo democrático moderado contra Lenin y contra la burguesía” (en términos de diputados los eseristas moderados obtuvieron 370 de los 707 diputados, es decir, mayoría absoluta, mientras que los bolcheviques de Lenin tan solo obtuvieron 175. A Lenin no le enseñaron a restar en la escuela y por eso se lanzó al asalto del poder).
- “Plejánov, el fundador del marxismo ruso, afirmaría que con la disolución de la Asamblea Constituyente los bolcheviques acababan de instaurar una dictadura pero que no era la del pueblo trabajador, sino la de una pandilla”.
- Lenin dio instrucciones de “fusilar a todo el que oponga resistencia”.
- “Los costes son conocidos. Baste decir que sólo entre 1929 y 1953 veintitrés millones y medio de ciudadanos de la URSS fueron encarcelados terminando la tercera parte de ellos su vida ante un pelotón de ejecución” (Declaraciones de D. Volkogonov en Kuranty, 9 de marzo de 1991, p.5. Un estudio reciente sobre el tema cubriendo uno de sus aspectos parciales en E. Bacon, The Gulag at War, Nueva York, 1994).

Y ahora el porqué de mencionar la estatua de Lenin: el otro día retiraron la penúltima estatua de Franco en España.

En lo de la corrupción España cada vez se parece más a Rusia, en lo de respetar nuestra Historia cada vez menos.

Y a buen entendedor… ¡Ah! Y el número de parados “oficiales” en estos momentos ya supera los 4.600.000, ahí es nada.

viernes, 6 de agosto de 2010

A cerca de la conciencia colectiva...

A continuación reproduzco un fragmento del artículo que escribió D. Antonio García-Trevijano en el diario El Mundo el sábado 24 de mayo de 1997 titulado "Aznar, gobernante filósofo" y con el que invita a la reflexión en estos oscuros tiempos que corren:

"…el consenso de la clase dirigente ha destruido dimensiones vitales de la conciencia colectiva. La conciencia laboral (productividad y empleo) fue sacrificada a la demagogia sindical; la conciencia nacional, al Estado de las Autonomías; la conciencia moral, al éxito sin mérito y al enriquecimiento sin causa; la conciencia judicial al carrerismo profesional; la conciencia intelectual, al cínico nihilismo de la posmodernidad; la conciencia histórica, al pacto de silencio sobre el pasado; y la conciencia cultural abierta por la crisis de la Restauración, a la gloria de esta Instauración".

jueves, 1 de julio de 2010

Matones sindicales

Deben rodar cabezas. Utilizo esta clarificadora expresión como consecuencia directa y necesaria al secuestro del metro de Madrid por unos sindicalistas que rozan lo mafioso. Me refiero a medidas disciplinarias contundentes, claro está, y no a la literalidad de la expresión.

Nociones jurídicas:

El Art. 28.2 de nuestra Constitución (nos guste o no nos guste es la vigente: ahora habría que ver si todos estamos de acuerdo en respetar la ley o no) establece que “se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses. La ley que regule el ejercicio de este derecho establecerá las garantías precisas para asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad”. Así mismo, en el Art. 35.1 de la misma norma leemos: “Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo”. En el Estatuto de los Trabajadores, dentro del Art. 4 se establecen como derechos básicos el del trabajo y el de la huelga (apartados a y e, respectivamente, del punto primero).

A falta de una Ley Orgánica de Huelga tenemos en nuestro ordenamiento jurídico el Real Decreto-Ley 17/1977, de 4 de marzo, que regula las relaciones de trabajo en lo que a la convocatoria y ejercicio de huelga se refiere. Y leemos en el Art. 6 que “se respetará la libertad de trabajo de aquellos trabajadores que no quisieran sumarse a la huelga”.

Reflexión:

Dicho esto podemos concluir que dentro de una misma organización, ante una convocatoria de huelga, los trabajadores podrán ejercitar su legítimo derecho tanto para secundarla como para ir a trabajar. Está claro.

¿Y qué pasa cuando tratándose de un servicio público los convocantes de la huelga no respetan los servicios mínimos y apalean hasta mandar al hospital a aquellos trabajadores que quieren ejercer su, constitucionalmente reconocido, derecho al trabajo?

Pues que nos tenemos que ir directamente al Código Penal. Sí, como han leído. El Art. 315 de la citada norma es muy clarificador: “Serán castigados con las penas de prisión de seis meses a tres años –superior en grado- y multa de seis a doce meses a los que…actuando en grupo, o individualmente pero de acuerdo con otros, coaccionen a otras personas a iniciar o continuar una huelga”. ¿Cabe el delito penal en los hechos acaecidos en el metro de Madrid? Muy probablemente.

El metro de Madrid ha sido secuestrado por unos sindicalistas violentos e irresponsables, han vulnerado la ley y deberían comparecer ante los tribunales para dar explicaciones y responder de, incluso, posibles delitos penales. Estamos en España y la ley nos la saltamos a la torera cuando conviene. Esperanza Aguirre tiene lo que hay que tener y posiblemente varios de los matones acaben de patitas en la calle como consecuencia de un despido disciplinario procedente por falta muy grave. Mientras tanto y para quien no se haya enterado pongo de relieve la incongruencia de que asalten y secuestren el metro de Madrid unos señores que dicen protestar por una rebaja salarial que, curiosamente, ha establecido por Decreto Ley el señor Zapatero. Yo a eso lo llamo hipocresía y termino con una pregunta: ¿hubieran secuestrado el metro de Madrid si gobernara en esta Comunidad el PSOE? Pues eso.

martes, 29 de junio de 2010

Cataluña, facciosa generalidad

El reciente fallo del Tribunal Constitucional en relación con el recurso de inconstitucional interpuesto por el Partido Popular hace aproximadamente 4 años (esto es rapidez, eficacia y eficiencia en la justicia, lo demás son tonterías) ha dejado en el tapete declaraciones de políticos nacionalistas que le ponen a uno los pelos de punta.

A propósito de ello he recordado que tengo en mi posesión un curioso documento que viene al caso. Se trata del Diario Oficial del Ministerio de la Guerra de fecha Domingo, 7 de octubre de 1934 en el que “El Presidente del Consejo de Ministros –D. Alejandro Lerroux García siendo Presidente de la República D. Niceto Alcalá-Zamora y Torres- tiene el honor de dirigirse a los españoles:

…

En Cataluña, el Presidente de la Generalidad, con olvido de todos los deberes que le impone su cargo, su honor y su responsabilidad, se ha permitido proclamar el Estat Catalá.

Ante esta situación, el Gobierno de la República ha tomado el acuerdo de proclamar el estado de guerra en todo el país.

Al hacerlo público, el Gobierno declara que ha esperado hasta agotar todos los medios que la ley pone en sus manos, sin humillación ni quebranto de su autoridad.

En las horas de la paz no escatimó transigencia.

Declarado el estado de guerra, aplicará sin debilidad ni crueldad, pero enérgicamente, la ley marcial.

Está seguro de que ante la rebeldía social de Asturias y ante la posición antipatriótica de un Gobierno de Cataluña, que se ha declarado faccioso, el alma entera del país entero se levantará, en un arranque de solidaridad nacional, en Cataluña como en Castilla, en Aragón como en Valencia, en Galicia como en Extremadura, y en las Vascongadas, y en Navarra, y en Andalucía, a ponerse al lado del gobierno para restablecer, con el imperio de la Constitución, del Estatuto y de todas las leyes de la República, la unidad moral y política, que hace de todos los españoles un pueblo libre, de gloriosas tradiciones y glorioso porvenir.”

A penas dos años transcurrieron desde la adopción de este acuerdo por el Consejo de Ministros de la II República para que diera inicio nuestra trágica y maltratada guerra civil. No hace falta añadir nada más.

martes, 13 de abril de 2010

¿Y quién apoya la ley?

Prevaricar, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, significa “delinquir los empleados públicos dictando o proponiendo a sabiendas o por ignorancia inexcusable, resolución de manifiesta injusticia”. También significa la acción en virtud de la cual se comete el crimen de prevaricato, es decir, incumplimiento malicioso o por ignorancia culpable, de las funciones públicas que se desempeñan.

El artículo 404 de nuestro vigente Código Penal establece que “a la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo se le castigará con la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de siete a diez años”. A toda autoridad y a todo funcionario público, insisto.

El señor Baltasar Garzón es un funcionario público, como muchos otros que yo sepa, que está siendo procesado por prevaricación, ni más ni menos. Así lo han decidido por mayoría absoluta, conforme a Derecho, quince de los dieciséis magistrados que componen la Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Supremo –máximo órgano jurisdiccional del Poder Judicial en España-, ni más ni menos.

Muchos personajes públicos, de dudosa capacidad crítica y talla intelectual así como de dudosa independencia y saberes jurídicos, están convocando actos absolutamente esperpénticos y totalitarios en apoyo de Baltasar Garzón. Yo les preguntaría: ¿aplicamos la ley en función del sujeto que la incumple? Si el señor Garzón cometiera un delito de extorsión, de estafa, de falsedad documental o de violencia de género ¿también le apoyarían? El artículo 14 de nuestra Constitución establece que todos los españoles son iguales ante la ley, ¿o no? ¿Quién de ustedes, señores de la ceja, apoya la ley?

viernes, 12 de marzo de 2010

Miguel Delibes, descanse en paz.


Hace unos días, no sabría muy bien decir porqué, me empapé de lo que es la Biografía de D. Miguel Delibes. Anduve indagando por la red de redes, entre mis libros, entre mis recortes de prensa, y concluí la pequeña “investigación” con un “sería un placer tomar un café con D. Miguel y charlar durante toda una tarde”. Ya no va a poder ser.

Esta noche ha fallecido en su Valladolid D. Miguel Delibes, catedrático de Derecho Mercantil, periodista de toda la vida y gran escritor, tanto por lo cualitativo como por lo cuantitativo de su obra. Un Hombre con mayúsculas, que se ha hecho así mismo, con trabajo, mucho trabajo. Un hombre que escribía por placer, con el mismo placer con el que leía. Un hombre que escribía mucho y bién, aún sin necesitar de la literatura para vivir. Un hombre comprometido con su ciudad, a la que fue fiel, con su entorno, con su país, sus costumbres, con su independencia y con su libertad. Don Miguel nunca se “casó” con nadie más que con su mujer.

Se fue D. Camilo, se fue D. Gonzalo, se fueron muchos, y ahora se ha ido D. Miguel. Mi más sincero pésame para su familia, mi más sincera pena como lector y escritor. Descanse en Paz.

jueves, 11 de marzo de 2010

Siempre seréis recordados


Siempre seréis recordados. Hoy es once de marzo y hace seis años se vivió en Madrid, en España, uno de los peores episodios de nuestra historia reciente. Ciento noventa y dos personas murieron y miles de vidas más quedaron marcadas para siempre. Aquél día lo recuerdo perfectamente, el silencio sepulcral en tren y metro los días de después, también. Normalmente pasaba por Atocha con destino a mi trabajo a eso de las ocho y diez, o así, de la mañana. Ese día quería llegar antes al trabajo debido al volumen de faena, pero me dormí, y eso hizo que llegara a la estación de tren de Móstoles a eso de las ocho menos diez, menos cinco. Los trenes ya no pasaban y el andén se empezaba a llenar de gente; se colapsó, y a eso de las ocho, por megafonía, RENFE nos recomendó que utilizáramos un medio alternativo, nada más. Yo trabajaba a escasos metros de la Plaza Conde de Casal, a dos paradas de tren de Atocha (línea C-5), y al escuchar el mensaje por megafonía decidí coger el metro hasta Puerta del Sur y llegar en metro a mi lugar de trabajo. No sabía nadie nada, reitero. Recuerdo que llevaba un teléfono móvil pero que en las profundidades se quedaba sin cobertura por lo que, la hora que duró el trayecto, permanecí incomunicado. Un sinfín de mensajes en el teléfono móvil empezaron a saltar a medida que iba subiendo las escaleras de la estación de metro de Conde de Casal para salir a la calle. Yo veía la luz mientras, en medio de un sinfín de sirenas de ambulancias y coches de la policía y la guardia civil, ciento noventa y dos personas la perdían. Los mensajes del teléfono eran todos de “llamadas perdidas” de familiares y amigos que sabían que pasaba por Atocha cada mañana. Nada más llegar al trabajo me enteré de lo ocurrido y comencé inmediatamente a llamar a familia y amigos para tranquilizarles. Nadie trabajó ese día, en la oficina no nos despegamos del televisor del Departamento de Publicidad, ni de la radio, salvo cuando varios compañeros y yo nos acercamos a la Plaza de Conde de Casal a donar sangre, lo que fue imposible debido a la cantidad de gente que se nos había adelantado – ¡que ejemplo de civismo, de humanismo!-.

Hoy me he levantado triste. A las ocho y media de la mañana escuchaba por la radio la entrevista a una de las personas que iba en esos vagones de tren explotados y, la verdad, me he emocionado. Sigo con vida porque Dios lo ha querido así, porque me dormí aquél día, o por yo que sé que circunstancias, pero lo que también tengo claro es que una parte de mí murió con mis conciudadanos aquél fatídico y horroroso once de marzo de dos mil cuatro. Por eso siempre seréis recordados.

miércoles, 24 de febrero de 2010

¿Ultras?

Me resulta muy curioso que un medio de comunicación democrático, si es que realmente se considera como tal y, por tanto, defiende la libertad de expresión, tilde de ultras a los que protagonizan la información o intercambio de ideas en cualquier otro medio plural, y a quienes lo ven, leen o escuchan.

El grupo Prisa, en un "reportaje" aparecido en el diario El País, ha tildado de ultras a determinados medios de comunicación entre ellos al grupo Intereconomía. Veo poco la televisión, escucho algo más la radio, pero cuando lo hago, por supuesto lo hago de Intereconomía radio y televisión. ¿Por qué? Porque no veo servilismo gubernamental, porque tienen las cosas claras, porque defienden unos principios en los que yo creo, porque en sus tertulias participan gente de la izquierda (vease Raimundo Castro) y gente de la derecha (vease Eduardo García Serrano) y porque me gusta como contrastan ideas en absoluta libertad.

Un hecho personal. He publicado más de cien artículos en diferentes medios como ABC, La Razón, El Mundo, La Verdad de Albacete, La Tribuna de Albacete, Libertaddigital, Diario de América, Diario Liberal, etc. Ni uno solo, ni uno, me han publicado en el diario El País, o sea, Prisa.

¿Ultras? ¿Ultra el grupo Intereconomía? ¿Ultra yo?

¡¡¡Vaya una tropa!!!