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domingo, 29 de mayo de 2011

“Sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”


No salgo del asombro. En la sesión de control al gobierno celebrada el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados, Zapatero, interpelado por Mariano Rajoy, dijo que los ciudadanos no han perdido la confianza en el gobierno, sino que han cambiado las circunstancias “y eso es un hecho objetivo”, concluyó. Claro, después de escuchar estas cosas y de ver la debacle electoral que sufrió el Partido Socialista Español –permítanme que tome prestado la O de obrero- en las pasadas elecciones uno se queda un tanto helado.

Yo, con sinceridad, pienso que este señor tiene un problema. Si realmente se traga lo que dice lo tiene y serio. Y si no se lo cree he intenta engañar una vez más a los españoles ha tenido la oportunidad de comprobar como éstos le dieron un doloroso puntapié las pasadas elecciones; eso sí, en el trasero de sus candidatos municipales y autonómicos.

Una noche similar a la del pasado domingo se vivió en Ferraz el 12 de marzo del año 2000 cuando, celebradas las elecciones generales a la presidencia del Gobierno, el candidato por el PSE – sigo con la O en el bolsillo-, don Joaquín Almunia, tuvo la dignidad de presentar su dimisión ante el estrepitoso descalabro electoral sufrido. La situación por la que atraviesa España es tan grave, el castigo electoral ha sido tan contundente, que Zapatero no puede continuar un solo día más sin convocar elecciones generales. “Lo más correcto es respetar los tiempos”, ha señalado tras la hecatombe. No señor Zapatero, será lo que más le convenga a usted, o quizás a su delfín Chacon, pero no a España.

Trataré de desmentir con un breve ejemplo esa falaz referencia a las “circunstancias” hechas por el ignominioso Zapatero. Cuando comenzó la crisis económica internacional, esa que durante tanto tiempo negó el gobierno de ZP, tanto Alemania como España tenían un nivel de paro similar, en torno al 10 %. Hoy, mientras que Alemania ha conseguido reducir su tasa de desempleo al 6 %, España roza ya el 22. ¿Por qué? Entre otras cosas, porque el gobierno alemán nunca negó la crisis, se puso manos a la obra a tiempo y, cogiendo el toro por los cuernos, todos a una se pusieron a trabajar, más por menos, para salir adelante. Señor Zapatero, no tiene ni una sola excusa para continuar en el poder un minuto más, ninguna.

Concluyo este artículo con una breve referencia al último informe de la OCDE. Señala éste que de seguir las cosas como hasta ahora, es decir, con el gobierno socialista de Zapatero en el poder, “España tardará 15 años en volver a la tasa de paro previa a la crisis”. ¿Eso quiere decir que con el PP en Moncloa está todo arreglado? Ni mucho menos, hay que ser claro, tocan medidas severas de reducción del déficit y de control presupuestario, urge la reactivación de la economía y eso solo llegará con un cambio de gobierno que garantice el regreso –esperemos- de la confianza en España. La papeleta del Partido Popular es morrocotuda. Se va a encontrar un país endeudado hasta las cejas de un Presidente irresponsable, tensión social y un paro del 22 %. Además, los españoles no debemos engañarnos, salir de esta grave situación nos va a costar “sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”, como diría Churchill.

* Articulo publicado en La Nueva España el 28.05.2011
* Articulo publicado en La Tribuna de Albacete el 29.05.2011

sábado, 21 de agosto de 2010

El Ministerio Fiscal... del Gobierno


Entendemos por Ministerio Fiscal al órgano que “tiene por misión promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la Ley, de oficio o a petición de los interesados, así como velar por la independencia de los Tribunales, y procurar ante éstos la satisfacción del interés social” (art. 1 del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal).

Una de las características notorias de cualquier democracia que se precie es la de, junto con una añorada y estricta división de poderes, el imperio de la ley en un Estado de Derecho y la igualdad de todos los ciudadanos ante aquella. A ello debe contribuir la existencia de un Ministerio Fiscal con autonomía propia, imparcial y sometido únicamente a lo establecido en la Constitución y en la ley.

Sin embargo, en España al menos, “todos los Fiscales actúan bajo las órdenes y la supervisión de sus superiores: los Abogados Fiscales y Fiscales están sometidos a los mandatos e instrucciones que pueda impartir el Fiscal Jefe de la AP, AN, TSJ o Fiscal de Sala del TS y dichos Fiscales Jefes están sometidos a las órdenes inmediatas del Fiscal General del Estado, quien además propone al Gobierno sus nombramientos y ascensos, puede decretar la suspensión de un determinado Fiscal o proponer al Gobierno su separación del servicio” (ver Introducción al Derecho Procesal de Vicente Gimeno Sendra, edit. Colex, 5ª edición 2007, pag. 212).

El Fiscal General del Estado (FGE) es nombrado por el Rey a propuesta del Gobierno una vez oído el Consejo General del Poder Judicial. Si el partido político X nombra a Fulanito como FGE está claro que Fulanito siempre estará sumamente agradecido a X por el detalle que ha tenido con él. Imaginemos –aunque con la realidad nos sobra- que X pide a Fulanito que mire “hacia otro lado” en no se que tema comprometido para X. Está claro que, agradecido, Fulanito mirará a donde apunte X. Ésta irregularidad es denunciada por el Fiscal Menganito mediante informe ante la Junta de Fiscales que, como todos ellos también quieren promocionar, miran para “otro lado”. El FGE se entera de la jugarreta de Menganito y toma cartas en el asunto. A los tres días es cesado de su cargo…


A buen entendedor…

miércoles, 18 de agosto de 2010

Con Ceuta y Melilla

Ceuta y Melilla son Madrid y Valencia, o al menos como. Hablamos de dos ciudades autónomas españolas, tan españolas como las mencionadas, o más.

En los últimos días Melilla está atravesando una situación difícil provocada por el reino de nuestro país vecino, Marruecos. Una teocracia donde al que disiente se le mete en la cárcel y donde al que molesta se le abandona en el desierto frente a la frontera con Argelia. Al parecer unos cuantos moretes han bloqueado la frontera para que no pasen a Melilla camiones con alimentos y productos de primera necesidad, por supuesto con el visto bueno de Mohammed VI. Se justifican en, al parecer, supuestas agresiones de nuestras mujeres policía a ciudadanos marroquíes; hecho que ya ha sido desmentido por nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, y punto.

España no puede consentir esta tomadura de pelo, debe lanzar un órdago a la grande. Lo primero, nuestro Gobierno debería haber tomado ya cartas en el asunto, y no el Rey. Lo segundo, nada de tener desabastecidos de alimentos al conjunto de los melillenses, tenemos barcos y aviones de sobra como para estar de brazos cruzados. Tercero, contundente respaldo institucional en ambas ciudades; que a estas alturas aún no se haya dignado a acudir ningún miembro del gobierno es preocupante (a lo mejor es porque estamos ante dos “feudos” populares, lo cual me parecería patético). Cuarto, si España forma parte de la Unión Europea este también es un problema europeo, como lo fue cuando Rusia cerro el “grifo” del gas para abastecer a determinados países europeos.

Lo más triste de todo es que nuestro hoy presidente del gobierno, el señor Zapatero, entonces en la oposición, a los pocos meses de que otros cuatro militares moros ocuparan la isla de Perejil (suelo patrio) acudió a Rabat a rendir pleitesías al Rey moro, y aún más, accedió a fotografiarse ante de un mapa en el que ambas ciudades españolas, Ceuta y Melilla, aparecían como parte de Marruecos. ¡Qué cruz, Dios mío!

martes, 6 de julio de 2010

Unamuno sobre los crucifijos


"La presencia del Crucifijo en las escuelas no ofende a ningún sentimiento, ni aún al de los racionalistas y ateos; quitarlo, ofende al sentimiento popular, hasta el de los que carecen de creencias confesionales. ¿Qué se va a poner donde estaba el tradicional Cristo agonizante? ¿Una hoz y un martillo? ¿Un compás y una escuadra? O ¿qué otro emblema confesional? Porque hay que decirlo claro, y de ello tendremos que ocuparnos: la campaña es de origen confesional. Claro que de confesión anticatólica y anticristiana. Porque lo de la neutralidad es una engañifa".

Miguel de Unamuno, hace 70 años.

jueves, 1 de julio de 2010

Matones sindicales

Deben rodar cabezas. Utilizo esta clarificadora expresión como consecuencia directa y necesaria al secuestro del metro de Madrid por unos sindicalistas que rozan lo mafioso. Me refiero a medidas disciplinarias contundentes, claro está, y no a la literalidad de la expresión.

Nociones jurídicas:

El Art. 28.2 de nuestra Constitución (nos guste o no nos guste es la vigente: ahora habría que ver si todos estamos de acuerdo en respetar la ley o no) establece que “se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses. La ley que regule el ejercicio de este derecho establecerá las garantías precisas para asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad”. Así mismo, en el Art. 35.1 de la misma norma leemos: “Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo”. En el Estatuto de los Trabajadores, dentro del Art. 4 se establecen como derechos básicos el del trabajo y el de la huelga (apartados a y e, respectivamente, del punto primero).

A falta de una Ley Orgánica de Huelga tenemos en nuestro ordenamiento jurídico el Real Decreto-Ley 17/1977, de 4 de marzo, que regula las relaciones de trabajo en lo que a la convocatoria y ejercicio de huelga se refiere. Y leemos en el Art. 6 que “se respetará la libertad de trabajo de aquellos trabajadores que no quisieran sumarse a la huelga”.

Reflexión:

Dicho esto podemos concluir que dentro de una misma organización, ante una convocatoria de huelga, los trabajadores podrán ejercitar su legítimo derecho tanto para secundarla como para ir a trabajar. Está claro.

¿Y qué pasa cuando tratándose de un servicio público los convocantes de la huelga no respetan los servicios mínimos y apalean hasta mandar al hospital a aquellos trabajadores que quieren ejercer su, constitucionalmente reconocido, derecho al trabajo?

Pues que nos tenemos que ir directamente al Código Penal. Sí, como han leído. El Art. 315 de la citada norma es muy clarificador: “Serán castigados con las penas de prisión de seis meses a tres años –superior en grado- y multa de seis a doce meses a los que…actuando en grupo, o individualmente pero de acuerdo con otros, coaccionen a otras personas a iniciar o continuar una huelga”. ¿Cabe el delito penal en los hechos acaecidos en el metro de Madrid? Muy probablemente.

El metro de Madrid ha sido secuestrado por unos sindicalistas violentos e irresponsables, han vulnerado la ley y deberían comparecer ante los tribunales para dar explicaciones y responder de, incluso, posibles delitos penales. Estamos en España y la ley nos la saltamos a la torera cuando conviene. Esperanza Aguirre tiene lo que hay que tener y posiblemente varios de los matones acaben de patitas en la calle como consecuencia de un despido disciplinario procedente por falta muy grave. Mientras tanto y para quien no se haya enterado pongo de relieve la incongruencia de que asalten y secuestren el metro de Madrid unos señores que dicen protestar por una rebaja salarial que, curiosamente, ha establecido por Decreto Ley el señor Zapatero. Yo a eso lo llamo hipocresía y termino con una pregunta: ¿hubieran secuestrado el metro de Madrid si gobernara en esta Comunidad el PSOE? Pues eso.

martes, 29 de junio de 2010

Cataluña, facciosa generalidad

El reciente fallo del Tribunal Constitucional en relación con el recurso de inconstitucional interpuesto por el Partido Popular hace aproximadamente 4 años (esto es rapidez, eficacia y eficiencia en la justicia, lo demás son tonterías) ha dejado en el tapete declaraciones de políticos nacionalistas que le ponen a uno los pelos de punta.

A propósito de ello he recordado que tengo en mi posesión un curioso documento que viene al caso. Se trata del Diario Oficial del Ministerio de la Guerra de fecha Domingo, 7 de octubre de 1934 en el que “El Presidente del Consejo de Ministros –D. Alejandro Lerroux García siendo Presidente de la República D. Niceto Alcalá-Zamora y Torres- tiene el honor de dirigirse a los españoles:

En Cataluña, el Presidente de la Generalidad, con olvido de todos los deberes que le impone su cargo, su honor y su responsabilidad, se ha permitido proclamar el Estat Catalá.

Ante esta situación, el Gobierno de la República ha tomado el acuerdo de proclamar el estado de guerra en todo el país.

Al hacerlo público, el Gobierno declara que ha esperado hasta agotar todos los medios que la ley pone en sus manos, sin humillación ni quebranto de su autoridad.

En las horas de la paz no escatimó transigencia.

Declarado el estado de guerra, aplicará sin debilidad ni crueldad, pero enérgicamente, la ley marcial.

Está seguro de que ante la rebeldía social de Asturias y ante la posición antipatriótica de un Gobierno de Cataluña, que se ha declarado faccioso, el alma entera del país entero se levantará, en un arranque de solidaridad nacional, en Cataluña como en Castilla, en Aragón como en Valencia, en Galicia como en Extremadura, y en las Vascongadas, y en Navarra, y en Andalucía, a ponerse al lado del gobierno para restablecer, con el imperio de la Constitución, del Estatuto y de todas las leyes de la República, la unidad moral y política, que hace de todos los españoles un pueblo libre, de gloriosas tradiciones y glorioso porvenir.”

A penas dos años transcurrieron desde la adopción de este acuerdo por el Consejo de Ministros de la II República para que diera inicio nuestra trágica y maltratada guerra civil. No hace falta añadir nada más.

martes, 15 de junio de 2010

CARTA A J. L. RODRIGUEZ ZAPATERO

***Por su interés reproduzco la siguiente carta de un Ilustre español a ZP, no tiene desperdicio.

CARTA A J. L. RODRIGUEZ ZAPATERO

"J. L. Rodríguez Zapatero:

No puedo anteponer a tu nombre alguna de las palabras: querido, admirado, amigo, respetable, etc. No me salen del corazón y los adjetivos que te mereces, mi pluma no quiere grabarlos.

Soy un ciudadano español de 77 años, jubilado, duramente curtido por la lucha cotidiana del ejercicio de mi profesión de gran responsabilidad. El milagro de la vida lo he visto casi a diario con la asistencia a mis parturientas. Soy padre de cuatro hijos maravillosos y abuelo de siete nietos que me hacen feliz todos los días. No quiero que un inoportuno infarto me impida darte mi opinión por tu “brillante” trayectoria presidencial.

Aunque sea difícil has conseguido romper la unidad democrática de España tras la transición. De nuevo hay dos Españas, que como entonces, no se aman. Hemos vuelto al año 1.936 ¡Enhorabuena!

Has destruido los pilares fundamentales de una pacífica convivencia: la moral, la cultura, la educación y hasta la religión ¡Enhorabuena!

Has podido conseguir tu promesa electoral del pleno empleo con cinco millones de parados ¡Enhorabuena!

Te has encamado con los más honestos sindicalistas, defensores no de los trabajadores, sino de sus personales cuentas corrientes ¡Enhorabuena!

Te has atrevido con tu soberbia ofender al país más potente del mundo. Los norteamericanos, con Bush u Obama, aman profundamente a su país y a su bandera. Tu ineptitud diplomática, ignorancia y rencor no te permitieron levantarte de la silla al paso de ella ¡Enhorabuena!

Tu profundo convencimiento de los derechos humanos te permite hermanarte con los dictadores más abyectos del siglo XXI, como Chaves, Castro, etc. ¡Enhorabuena!

Apoyándote en la gran preparación científica de su ministra Aido que en su ignorancia desconoce que la palabra feto corresponde a toda forma de vida desde su concepción hasta que nace y se desprende de su madre y que si ese feto es humano, lo es desde el primer latido le pregunto ahora que con el voto de muchos que se dicen respetar los derechos humanos votaron para conseguir que las mujeres de 16 años puedan abortar libremente sin siquiera informar a sus padres, repito y le pregunto a Vd. y a su ministra : Ante un accidente grave quirúrgico durante ese aborto, ¿a quién llamaríamos?, ¿a la ministra?, ¿a ti?, ¿o entonces sí podríamos llamar a sus padres?

Has apoyado y promulgado romper la unidad lingüística de España. Pienso que a un gran conocedor de idiomas, como eres tú, le da igual ¡Enhorabuena!

Podría seguir felicitándote profusamente por tus innumerables méritos en las distintas esferas de la vida política. Sólo tus continuadas mentiras hacen que las nauseas que me producen, me impidan continuar.

Enhorabuena Rodríguez Zapatero por todo, pero si te queda algo de conciencia por favor vete ya…a tu casa que es lo menos que puedo desearte."

Carlos Rubio González.
Premio Extraordinario de la licenciatura de Medicina.
Doctor en Medicina y Cirugía. Especialista en Obstetricia y Ginecología.
Académico de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz.