jueves, 29 de noviembre de 2012

El mejor de los comienzos

No recuerdo bien la primera vez que oí el Nocturno No.20 Op. Póstumo en Do menor de Chopin, pero lo cierto es que, desde entonces, cada vez que lo escucho me pregunto qué es lo que sentía, qué quería transmitir el maestro cuando se interpretara su Nocturno. A mí el vello se me sigue poniendo de punta, cierro los ojos y me dejo llevar. El viaje es siempre diferente.

El miércoles comenzó en Albacete el “XXXII Concurso Nacional de Jóvenes Pianistas” gracias al empeño, esfuerzo y dedicación de las Juventudes Musicales de Albacete, a cuyo frente se encuentra don Agustín Peiró. El concierto inaugural corrió a cargo, a petición propia, de don Ramón Coll, que a su vez forma parte del jurado. Fue el último concierto del gran músico e intérprete  nacido en Menorca y lo quiso dar en Albacete, un hecho que debe honrarnos. Una enfermedad ocular le ha dejado con tan solo un 25% de vista en uno de los ojos y por el otro nunca ha visto, he ahí el motivo de su retirada. En la II parte del concierto el maestro Coll interpretó la obra antes citada, “¡vaya regalo que me ofrece el día!”, pensé. Aparecieron sus manos sobre el teclado y comenzó a bailar con sus teclas, primero lentamente, con disimulo, poco después, ya en medio de la pista, el público contemplaba el arte y la complicidad entre quién compuso y quién interpreta siglos después, algo difícil de describir con palabras, misterioso, mágico, angelical me atrevería a decir.

El resto del concierto también sensacional, con las Cuatro Baladas de Brahms, y de nuevo Chopin con otros dos nocturnos y la Sonata op. 35 nº 2. El sonar de la Marcha fúnebre fue otro de los momentos estelares de la noche, el Auditorio Municipal quedó cubierto por un silencio sepulcral que hacía difícil no emocionarse. Tanto magisterio le costó a don Ramón tener que salir en varias ocasiones a recibir los aplausos del público, a los que respondió con sucesivas propinas. No sabemos aún quien será el ganador del concurso en la presente edición, pero lo que no podemos negar es que ha tenido el mejor de los comienzos. Y nosotros, el público, tan agradecidos.

Ramón Coll interpreta a Chopin 

lunes, 19 de noviembre de 2012

Pedro Iturralde

El pasado jueves tuve la gran fortuna de ver en directo a don Pedro Iturralde. Con él y su cuarteto daba comienzo el Festival de Jazz de Albacete. A sus 83 años hizo que los ángeles se acercaran al saxofón y a su clarinete para deleitar al público con música celestial. Un contrabajo, el piano y la batería hicieron el resto. Pedagogo él, fue “desnudando” cada uno de los temas que tocó, dónde y cuando los compuso, qué o quién los inspiró, las partes y estructura del todo, las melodías, influencias, etc. Todo un concierto y toda una clase del primer Catedrático de conservatorio de Saxofón que ha dado este país. Fue Pedro Iturralde el que introdujo el Jazz en nuestra querida España y al que, los aficionados, le debemos tanto. ¡Bravísimo!


"Suite Hellenique"

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Así en la huelga como en la guerra, la ceja


El clan de la ceja salta a la palestra, de nuevo. ¿Han visto el vídeo? No tiene desperdicio, se lo recomiendo. Para dar el pego de working class, se han vestido de “gala”, pero ahora con los harapos del viejo desván, y así ellas se han dejado su caro y lujoso maquillaje en el cajón del tocador, y ellos, con barba de tres o cuatro días, cumplen mejor con la “misión”: ¡Nos roban el futuro!
Pilar Bardem, pobre, es la veterana del clan, la yaya, y a su vera los polluelos, pobres mileuristas asalariados y explotados por el oprobioso capital, ellos, a quienes los “fachas” les van a quitar todo, todo, todo. Ninguno, tampoco Toxo y Méndez –trabajadores natos-, aparece con sus lujosos relojes, pobres, ni en sus modestas moradas de varios cientos de metros cuadrados, pobres, ni dicen el nombre del colegio “pijopúblicoprogre”, y de pago, donde llevan a sus hijos, pobres, incluso la yaya Bardem, pobre, ha tenido que sufrir el lamentable espectáculo de ver nacer a su nieto en el pesebre más caro y lujoso de EE UU, el odioso país imperialista y yanqui que tanto detesta y donde viven, pobres, su hijo y su nuera, muy progres ellos. Y Almodóvar, pobre, para rodar el spot ha tenido que dejar a un lado las limusinas y el glamour del Hollywood que tanto hastío le produce, el pobre. Por todo esto y por más nos piden que acudamos a la huelga, porque ahora nos van a robar todo, dicen que incluso el futuro, pobres míos.
Con Zapatero ni se les escuchó, porque tenían de todo, sobre todo brotes verdes, también subvenciones, muchas. Y mientras, miles de personas perdían sus trabajos cada día, miles de desahucios se ejecutaban y, ¿dónde estaba el clan de la ceja? Cejeando, hasta la victoria final. Pero quién la obtuvo fue Rajoy, el “facha”, y se acabaron los brotes verdes, y algunas subvenciones, y pensaron, claro, “ahora se van a enterar”.

Y es que con la huelga pasa como con la guerra. Contra la de Irak nos manifestamos todos, y eso que allí España iba en misión humanitaria, no a pegar tiros. ¿Se acuerdan del espectáculo de los Goya? Gobernaban los “fachas”. Contra la guerra en Libia, a donde España sí que acudió a pegar tiros, y los pegó, el clan de la ceja hizo mutis por el foro, desaparecidos en combate, nunca mejor dicho. En Moncloa dormitaba Zapatero, claro, el progre. Pues eso, que en la huelga como en la guerra el clan de la ceja actúa, pero según quién gobierna.


*** Publicado en La Tribuna de Albacete el 14.11.12 (día de autos).
       Publicado en ABC el 14.11.12
       Publicado en El Día el 16.11.12

martes, 16 de octubre de 2012

"Parada por vacaciones"


Me comentaba el otro día un familiar que para que le salieran las vacaciones del pasado verano más baratas se había tenido que apuntar al paro. A saber. Resulta que esta persona ejerce muy orgullosa como madre de sus tres hijos y ha decidido por unos años dedicarse al cuidado de los mismos y a trabajar en su casa, lo que comúnmente se conoce como “ama de casa”.
Resulta que al elegir el hotel se encuentra con el siguiente eslogan: “10 % de descuento en caso de estar desempleado”. Lógicamente, en estos tiempos que corren de sujetarse el cinturón lo máximo posible, lo que hizo esta persona fue ir rápidamente a inscribirse en la oficina de empleo como demandante del mismo.
Hay que decir que, hasta el momento de hechos, esta mujer no figuraba como “parada” porque no estaba buscando trabajo remunerado fuera de su casa, tampoco lo busca ahora pero ya sí que figura oficialmente como demandante de empleo.

Contándome todo esto yo me preguntaba por el porcentaje de parados que figuran oficialmente como tales y que realmente están buscando empleo… Ello sin entrar en las prejubilaciones fraudulentas a los 63 años con las que, cobrando dos de paro, se alcanza la jubilación oficial y se pasa a mejor vida (ya lo han hecho dos años antes), o la ingente cantidad de personas que perciben la prestación por desempleo y, a su vez, realizan una actividad remunerada percibiendo su salario “en negro”. ¡Y venga a subir el IRPF! Está claro, ¿no?

Publicado en Estrella Digital el 16.10.2012
Publicado en El Día de Albacete el 17.10.2012

jueves, 23 de agosto de 2012

Balzac. La novela de una vida, de Stefan Zweig


Hace un tiempo Fernando R. Genovés me advirtió de la maestría de Stefan Zweig en su condición de biógrafo. Antes de ponerme a leer a Honoré de Balzac, Las ilusiones perdidas, tuve a bien conocer más a fondo su vida y obra. En Balzac. La novela de una vida, de Stefan Zweig, he visto satisfecha mi curiosidad.

Finalicé su lectura el pasado 15 de agosto y aún hoy, cuando cierro los ojos, veo a Balzac levantándose de su lecho al filo de la media noche y, vestido con su túnica blanca al modo de los frailes dominicos, ponerse a escribir de una tacada durante 15 o 17 horas seguidas, parando únicamente para tomar un almuerzo ligero o darse un baño en el que poder relajar la mente durante unos pocos minutos. Bebedor empedernido de café fueron cientos de miles de horas las que Balzac dedicó a escribir infinidad de cuartillas, dejando para la posteridad una de las obras más extensas de la literatura de todos los tiempos.

Escribió absolutamente de todo, novelas, relatos, teatro, artículos, cartas, fundó periódicos y revistas que prácticamente escribía en solitario, y mucho de lo que hizo tuvo su origen en una característica que le acompañó durante toda su vida: vivió endeudado y murió arruinado. Por eso se dice que de su ingente obra literaria tan solo una parte merece la pena, seguramente aquella que escribió sin la presión de sus acreedores o del fisco de la época. Y es que su ambición le llevó a emprender mil y una empresas fracasando en todas y cada una de ellas con una excepción, su empresa literaria.

Balzac se propuso fotografiar “literariamente” al conjunto de la sociedad de su tiempo, para ello se valdría de un conjunto de novelas en las que aparecerían unos 4000 personajes. Es lo que Balzac denominó como La Comedia Humana, el retrato social más fidedigno de su época. Una muerte temprana le impidió culminar un proyecto que había preparado minuciosamente. No obstante, dejó para la posteridad la vida de Francia vertida a lo largo de 2000 personajes.

Stefan Zweig admiró profundamente la vida y obra de Balzac, al que consideró el más grande de los escritores. Prueba de ello es esta obra póstuma en la que se adentra en lo más profundo de sus pensamientos, interrogantes, contradicciones, pasiones y modus vivendi.

Ha sido todo un acierto seguir la sugerencia de Fernando R. Genovés, al que desde aquí agradezco su consejo; es momento ahora de sumergirnos en la Francia de Las ilusiones perdidas.