sábado, 1 de octubre de 2011

Postia pappi Jaakobille


Acabo de terminar de ver Cartas al Padre Jacob, un interesante film participado por Finlandia y Suecia y dirigido por Klaus Härö. Leila, una mujer condenada a cadena perpetua por homicidio, obtiene el indulto por la mediación del Padre Jacob. Al salir de la cárcel decide visitar al Padre Jacob a quién, dada su ceguera, termina asistiendo en la lectura de la correspondencia y posterior respuesta a las cartas de las personas que le escriben con intereses espirituales. A partir de ahí Leila tiene un cambio en su comportamiento ante la vida, se inicia una interesante relación entre ambos y descubre cuál es el verdadero origen del indulto…

Película no comercial que invita a la reflexión a cerca de la existencia de Dios, la vida, el amor, la amistad, el papel de cada cuál, lo trascendente, el perdón… El perdón, sí, “perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden…”. Cien por cien recomendable.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Verano de 2009, Salamanca, en la casa de D. Miguel de Unamuno

"Como yo fundamentalmente no soy más que palabra, el no hablar es morir y francamente, a morir no estoy dispuesto".
En la biblioteca del Maestro (Salamanca, 2009).

Fantásticas vacaciones las del 2009. Yo tampoco estoy dispuesto a morir...

jueves, 29 de septiembre de 2011

"Decálogo del abogado", por Ángel Ossorio y Gallardo.

Me he topado en internet con el siguiente decálogo para abogados elaborado por el ilustre jurista D. Ángel Ossorio y Gallardo, ahí va:

I. No pases por encima de un estado de tu conciencia.
II. No aceptes una convicción que no tengas.
III. No te rindas ante la popularidad ni adules la tiranía.
IV. Piensa siempre que tú eres para el cliente y no el cliente para ti.
V. No procures nunca en los tribunales ser más que los magistrados pero no
consientas ser menos.
VI. Ten fe en la razón que es lo que en general prevalece.
VII. Pon la moral por encima de las leyes.
VIII. Aprecia como el mejor de los textos el sentido común.
IX. Procura la paz como el mayor de los triunfos.
X. Busca siempre la justicia por el camino de la sinceridad y sin otras armas que las
de tu saber.

Si finalmente Dios quiere que el día de mañana ejerza la abogacía espero tener siempre presente este decálogo.

martes, 27 de septiembre de 2011

De capitán a capitán

Cuando se pierde a un gran hombre tienen lugar acontecimientos como los que vivió Tarazona de la Mancha el pasado sábado. Puedo decir sin temor a equivocarme que el I Memorial Capitán José María Galera Córdoba fue todo un éxito. Mi sincera enhorabuena a los organizadores. Tampoco les miento si les digo que en estos mismos instantes tengo el vello de punta y el corazón encogido. Yo no tuve la fortuna de conocer en vida a José María pero el sábado me encontré con él, sus familiares, amigos y compañeros de trabajo me lo presentaron. Gracias.

Su pueblo materno despertó radiante, sabedor de que se trataba de un día especial. Los actos en honor a José María comenzaron con una Iglesia de San Bartolomé vestida de gala para pedir por su eterno descanso junto al Padre. La ofrenda floral en el cementerio estuvo cargada de lágrimas y emoción mientras todos, esperanzados, escuchábamos a su abuela Marta susurrar un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria, que secundamos como reza la tradición. Aquella mujer, a sus 90 años, tiene tanta fuerza, coraje y valentía que es digna de admiración. Poco después, ya en la cancha, las “Leyendas Solidarias” de la selección española y el equipo de familiares y amigos de José María calentaban motores antes de honrar con un partido a “un hombre del baloncesto”. Que cuál fue el resultado del partido: ¿a alguien le importó?

Antes de dar paso a la cena de hermandad, la gala benéfica celebrada en honor del Capitán Galera Córdoba se presumía que iba a ser de lo más emotiva. Lo fue y de que manera. La periodista Mercedes Martínez Rubio, que condujo el acto de forma magistral, dio la palabra en primer lugar a uno de sus compañeros de promoción. La lectura de una carta escrita a José María nos dejó con un nudo en la garganta. La corporación municipal le concedió el título de Hijo Adoptivo. El gran Fernando Romay, a título personal y en nombre de la selección “Leyendas Solidarias”, pronunció unas elogiosas y sentidas palabras dirigidas a José María, “de Capitán a Capitán”. Todos entendimos después lo que quiso decir con “un hombre del baloncesto”. Un momento especialmente conmovedor llegó con el testimonio de uno de los subordinados que se encontraba con José María el día del vil atentado terrorista. “Siempre era el primero”, insistió en reiteradas ocasiones. La emoción de sus palabras, la herida palpable en su corazón, sus lágrimas y el cariño con el que hablaba de su “mando”, nos acercaron un poquito más a la persona que fue éste Capitán de la Guardia Civil, bueno, virtuoso y que cumplió fielmente con lo que Platón puso en boca de Sócrates al decir “que el mejor partido que podemos seguir es vivir y morir en la práctica de la justicia y de las otras virtudes”. El recuerdo del Alférez Abraham Leoncio Bravo Picallo y del intérprete de origen iraní Ataolah Taefik Alili, fallecidos en el mismo atentado, junto al del Guardia Civil Ángel Alfaro, natural de Tarazona de la Mancha y recientemente fallecido en accidente de tráfico, fueron también objeto de un emotivo homenaje.

Pido permiso al Capitán José María Galera Córdoba para concluir. A sus órdenes. Capitán, es difícil condensar en tan pocas líneas toda la emoción vivida en tu I Memorial, pero sí quiero dejar escrito que tu ejemplo, valores, virtudes, entrega y sacrificio nunca caerán en el olvido. Es de justicia mi Capitán, es necesario. Y es la misión de la Asociación Benéfica que lleva tu nombre.


*** Publicado en el diario El Pueblo de Albacete el 27.09.11
*** Publicado en el diario El Día de Albacete el 27.09.11

lunes, 26 de septiembre de 2011

Preocupado

Yo no se ustedes pero en mi caso ando un poco preocupado. Verán, pertenezco a una generación que nació con la llegada de la democracia y, desde pequeñito, siempre me han educado con la idea de que la ley es la ley y que ante ella todos somos iguales, que vivimos en un estado de derecho, que nuestra norma suprema es la Constitución promulgada en 1978, conocida también como “ley de leyes”, que nada ni nadie puede contravenirla, que existe una división de poderes legislativo, ejecutivo y judicial que es el sostén y la garantía de cualquier democracia que se precie y que, de los tres, el judicial es el de mayor relevancia al tener, como uno de sus cometidos, el de “corregir” las “desviaciones” que puedan darse en los otros dos.

Bien, dicho esto, insisto en que ando un tanto preocupado con el devenir de los acontecimientos. Creo que en este maravilloso país que es España, con una vastísima cultura, con la fortuna de contar con cuatro lenguas, siendo una de ellas común a todos los españoles junto a 400 millones de personas que no lo son, con una riqueza histórica enorme, con un clima y una geografía que son la envidia de nuestros turistas, y con unas gentes de lo más entrañables, creo que estamos perdiendo un poco el norte. El sentido común está para algo y cuando desaparece considero que es importante hacer un alto en el camino, tomar oxigeno, relajarse, reflexionar largamente y después continuar, primero un pie y después el otro.

He escuchado en los últimos días a distintos dirigentes políticos afirmar, con el esperpéntico tema de la inmersión lingüística en Cataluña, que lo que aprueba un parlamento no puede ser corregido por un tribunal de justicia al ser el pueblo soberano. No he escrito antes sobre este asunto porque reconozco que me ha costado digerir semejantes declaraciones. ¿Qué pasa si el Parlamento catalán aprobara una ley en virtud de la cual todos los residentes en Cataluña, pero no nacidos allí, tienen que pagar el doble de impuestos? ¿Y si sus señorías aprobaran otra norma prohibiendo el uso del español en la universidad? Efectivamente en el parlamento se legisla, ese es su papel. Pero el papel del poder judicial es determinar si esa norma que se aprueba en un parlamento cualquiera es conforme a derecho o no. Si no lo es hay que eliminarla o modificarla hasta que se ajuste a la ley, ni más ni menos. Si una ley es contraria a la Constitución es ilegal. ¿Les suena lo del recurso de inconstitucionalidad y la cuestión de inconstitucionalidad? Pues son dos herramientas que, aún diferentes, tienen un objetivo común: que lo aprobado en un parlamento no sea contrario a la Constitución. A que no hace falta repetirlo. Lo que más me preocupa de todo esto es que, entre otros, sea el candidato socialista a la presidencia del Gobierno de España el que haga tales afirmaciones. Y si después de treinta y pico años de vida política aún no sabe que la soberanía reside en el pueblo, sí, pero en el español…ya ni hablamos. No me digan que no es para estar preocupado.

*** Publicado en el diario El Pueblo el 25.09.11 (la letra en cursiva no ha salido en la prensa).

*** Publicado en el diario La Verdad de Albacete el 27.09.11 (íntegramente).