jueves, 22 de septiembre de 2011

Capitán José María Galera: in memoriam

Nieto e hijo de Guardias Civiles, llevaba el verde en la sangre. Albacete ha dado grandes hombres a la historia de España y una asociación de amigos y familiares se ha comprometido a no dejar caer en el olvido la memoria de uno de ellos. El capitán de la Guardia Civil José María Galera Córdoba murió en Afganistán en acto de servicio el año pasado, tenía 33 años. Había acudido a aquellas tierras hostiles a petición propia, para participar en una misión humanitaria donde uno de los cometidos era el de instruir a la policía de aquél país. Un atentado terrorista acabó con su vida, junto a la de dos de sus compañeros.

En Tarazona de la Mancha, de donde es natural su familia, la Asociación Benéfica Capitán José María Galera Córdoba nos convoca el próximo 24 de septiembre para celebrar el I Memorial en su recuerdo y honor. José María sentía con especial orgullo su condición de miembro del cuerpo de la Guardia Civil, pero también era una persona sumamente familiar, un gran deportista, donde el baloncesto ocupaba un lugar especial, amigo de sus amigos, valiente, tenaz, luchador, una persona comprometida con España y los españoles –a petición propia estuvo destinado en Vascongadas para la defensa de la paz y la libertad y la lucha contra el terrorismo -, una persona que acudía a Tarazona de la Mancha siempre que podía a disfrutar de su familia y de sus amigos, a los que nunca dijo “no” a la hora de jugar un 3 para 3 en la cancha de baloncesto, el pueblo donde quiso contraer matrimonio, una persona paciente, negociadora, perseguidora de la verdad, valiente, leal a sus compañeros y con un gran espíritu de sacrificio.

El sábado próximo la Asociación Benéfica que lleva su nombre (más información en www.capitanjosemariagaleracordoba.com) ha organizado una serie de actos en Tarazona de la Mancha con motivo de la celebración del I Memorial Capitán José María Galera Córdoba. Entre otros actos contaremos con la exposición en la Casa de la Cultura de la Copa del Mundo FIFA obtenida por nuestra selección de fútbol el año pasado, una representación de la Selección Española de veteranos “Leyendas Solidarias” acudirá para jugar un partido de baloncesto y se concederán distinciones al Honor, al Valor y la Peligrosidad, a la Superación Personal, a la Labor Social y Humanitaria y al Espíritu Deportivo y Juego Limpio. Valores todos ellos que reunía José María. La jornada concluirá con una cena benéfica de hermandad y los fondos recaudados serán destinados íntegramente a una ONG con fines solidarios. ¿Se animan?

*** Publicado en El Pueblo de Albacete el 21.09.2011
*** Publicado en La Tribuna de Albacete el 23.09.2011

lunes, 19 de septiembre de 2011

Un acto sectario y manipulador

A lo largo de la riquísima historia de la literatura española se nos presentan cientos de miles de escritos, yo diría millones, que pueden servir a las mil maravillas para hacer un comentario de texto digno de un examen de Lengua y Literatura en lo que antiguamente conocíamos como selectividad (cuya función era la de“seleccionar”, “elegir”, ejem.). Qué se yo, tenemos joyas literarias de autores como Juan Ruiz, arcipreste de Hita, Jorge Manrique, Fernando de Rojas, nuestro querido Cervantes, Góngora, Quevedo, Bécquer, Rosalía de Castro (no me vayan a multar), Galdós, Emilia Pardo Bazán, Clarín, Baroja, Azorín, Maeztu, Unamuno, los hermanos Machado, Juan Ramón Jiménez, Ortega y Gasset, Ramiro de Maeztu, Eugenio d´Ors, Miguel Hernández, Lorca, Gómez de la Serna, Dámaso Alonso, Victoriano Cremer, José Hierro, Ángel González, Gil de Biedma, Francisco Brines, Cela, Torrente Ballester, Carmen Martín Gaite, Gloria Fuertes, Ana María Matute, Miguel Delibes, Juan Marsé, Juan Manuel de Prada, Javier Marías, Enrique Vila-Matas…, en fin, y tantos y tantos otros que me dejo en el tintero por ser la lista finita en su infinitud.
Pero no, en la Universidad de Castilla La Mancha, el sujeto (o ¿sujeta?) encargado de seleccionar el texto a comentar en la propuesta B del examen de Lengua y Literatura en las pruebas de selectividad realizadas en la convocatoria del mes de septiembre ha elegido un artículo de opinión firmado por el periodista Juan Carlos Escudier y publicado en un diario de ámbito nacional bajo el título de Ya sabemos quién es pobre, un alegato en toda regla contra la persona de Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid elegida democráticamente por mayoría absoluta de los ciudadanos de aquella comunidad.
Hace falta ser sectario y manipulador de conciencias. Hace falta ser malo, delincuente diría yo. ¿Así es como queremos fomentar la actitud crítica, libre e independiente de nuestra juventud? Un examen debería consistir en una demostración de los conocimientos adquiridos, y punto. Basta ya de manipular ideológicamente en las aulas. El personaje, o los, responsable de elegir ese escrito, así como aquellos que han mirado a otra parte a la hora de ponerlo en la hoja de examen, deberían ser expedientados y apartados de las aulas. ¿Qué tipo de textos habrán estado dando a sus alumnos para comentar a lo largo del curso? Y no es porque se trate de Esperanza Aguirre, del Partido Popular, estaría escribiendo exactamente estas mismas líneas si se hubiera elegido un artículo escrito por mi admirado Alfonso Ussía arremetiendo contra Rubalcaba (Alfredo o Pérez, como quieran). Es por tratarse de un acto sectario y manipulador. No de quién escribe el artículo, que cada uno es libre, sino del que lo escoge con otras intenciones para una prueba de acceso a la universidad PÚBLICA.

*** Publicado en La Tribuna de Albacete el 18.09.11

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Chesterton: entre una Iglesia y otra Iglesia. ¡Y viva la Virgen María de los Llanos!


"Un nuevo golpe sacudió al grupo anticlerical al descubrir que la cruz era un crucifijo. Esto significaba, para muchos amables y moderados disidentes anglicanos y otros protestantes, la gota que colmaba el vaso"... "Y el permitir una imagen  del instrumento de la ejecución mientras se prohíbe la imagen de la víctima es tan extraño y siniestro en el caso de Cristo como en el de César. Y esto ilustra parcialmente toda aquella situación que cada vez se me hacía más clara y me sirvió para dar un paso adelante en mi vida".
"Yo no quiero que el crucifijo sea un compromiso ni una concesión a los hermanos más débiles, ni un contrapeso ni un subproducto; quiero que sea un blasón y un orgullo. No quiero que haya dudas de que nos regocijamos en ello como lo haría un ejército de viejos cruzados que defendieran la Cruz contra la Media Luna. Por si alguien quiere saber lo que siento respecto a algo que comento pocas veces y con renuncia, es decir, la relación entre la Iglesia que abandoné y la Iglesia que abracé, la respuesta es tan compacta y concreta como una imagen de piedra: no quiero pertenecer a una religión en la que me permitan tener un crucifijo. Lo mismo me pasa con la cuestión mucho más controvertida de la adoración de la Santísima Virgen. Si a la gente no le gusta ese culto, está en su perfecto derecho de no ser católica, pero a los católicos, o a los que se llaman católicos, quiero que la idea no sólo les guste, sino que les entusiasme, les encante y, sobe todo, que la proclamen con orgullo. Deseo que sea lo que los protestantes llaman, con toda razón, santo y seña de un papista. Quiero que se me permita mostrarme entusiasma ante el entusiasmo, y no que se tolere fríamente mi mayor entusiasmo como una excentricidad. Y esa es la razón por la que, a pesar de la mejor voluntad del mundo, no puedo entender que ese crucifijo, en una punta de la ciudad, sustituya la pequeña iglesia católica y romana de la otra punta" (G.K. Chesterton, Autobiografía, Edit. Acantilado -2003-, pag. 277-278).

¡Y viva la Virgen María de los Llanos! En vísperas del inicio de las Fiestas en su honor.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Los planes de López Rodó



María Dolores de Cospedal ha presentado su paquete de medidas para sanear las maltrechas cuentas públicas castellanomanchegas y empezar a crecer como región a mitad de la legislatura. Se trata de un plan ambicioso y que va a exigir muchos esfuerzos por parte de todos.

Este tipo de planes no son nuevos, aunque más recientes en el tiempo tenemos los liderados por Aznar para hacer posible nuestra entrada al “euro” y el saneamiento de las arcas públicas (la historia se repite), existieron otros en el pasado con un éxito sobresaliente. Hablo, por ejemplo, de toda una serie de reformas económicas y sociales que España acometió a principios de los años 60 del siglo pasado. Fueron tres los Planes de Desarrollo Económico y Social diseñados y ejecutados a raíz de otro, el Plan de Estabilización de 1959. Provocaron un potente crecimiento económico, permitieron a los españoles duplicar su nivel de renta, España inició su apertura al exterior, pasamos de la autarquía al desarrollismo y se creó la clase media española. El artífice de estos planes y cabeza visible fue don Laureano López Rodó, jurista, catedrático y abogado español para quién la política “es una tarea noble si se basa en la verdad y la justicia”. López Rodó lo tuvo claro, “para crear la clase media en España tuvimos que crear puestos de trabajo, y en aquella etapa estuvimos con pleno empleo. Considerábamos pleno empleo una tasa de paro no superior al 3%”. Para ello “vamos a fomentar el ahorro y la inversión, vamos a evitar gastos superfluos y vamos a quitarnos órganos parásitos. Se suprimieron decenas, pero decenas, de órganos intervencionistas. Se respiró, quizás por primera vez, un aire de libertad económica”. Declaraciones de don Laureano a una periodista en una entrevista que vio la luz tras su muerte en el año 2000. Como ven, las medidas tomadas a mediados del s. XX tienen bastante que ver con las anunciadas por la presidenta de Castilla La Mancha. La recuperación económica fue posible entonces, lo fue con Aznar y lo será con este Plan de Desarrollo Cospedal –si me permiten denominarlo así-, un anticipo de lo que hará Rajoy nada más llegar a la Moncloa y que tanta falta le hace a España y a los españoles.

*** Publicado en El Día de Albacete el 04.09.2011
*** Publicado en El Pueblo el 04.09.2011
*** Publicado en La Tribuna de Albacete el 09.09.2011

jueves, 1 de septiembre de 2011

¿Quién la pagará?

Nos enteramos ahora que Trichet tiene la culpa. De repente el PSOE de Zapatero apoya la reforma de la Constitución que propuso en su día el PP con el objeto de poner “techo” a la deuda pública española, y es que esta vez ha sido el presidente del Banco Central Europeo el que ha tenido que intervenir. Pensábamos que el sentido común había hecho acto de presencia en el partido del Gobierno, pues no. A mí, a priori, el acuerdo alcanzado por PSOE y PP me parece bien, y más cuando los nacionalistas están que se suben por las paredes. Ahora solo toca cumplir con lo dispuesto en la Ley de leyes, si se me permite la expresión. Digo esto porque ya había normativa que invitaba al control de la deuda y, por tanto, del déficit. Comprobamos, no obstante, que las Autonomías, Diputaciones y Ayuntamientos de un partido, del otro, o del de más allá, se han saltado a la torera aquello del equilibrio presupuestario. Veremos a ver ahora.

Luego tiene gracia el debate superficial al que estamos asistiendo. Dice Rubalcaba, Alfredo Pérez, que endeudarse no es de izquierdas. Y yo le digo, en confianza claro está, que no es de izquierdas no, que es de derechas. Y entonces me caigo de la cama. Vamos a los hechos. Tras la era de Felipe González (bendito él si lo comparamos con Zapatero) España quedó con las arcas públicas hechas una lástima, hasta el punto de que no cumplíamos ninguno de los requisitos para entrar en el Euro. El nivel de paro también ponía los pelos de punta. Gracias a la política económica de Rodrigo Rato en el Gobierno de Aznar, y a que todos remamos juntos en la misma dirección, se consiguió sanear las cuentas, el equilibrio presupuestario y entrar en el Euro. ¿Cómo queda el país tras la era Zapatero? Que alguien se lo diga a Rubal-ca-ba porque sigue pensando que somos tontos. Gastar menos de lo que se ingresa, ahorrar en épocas de bonanza para cuando vengan las vacas flacas, preveer y tomar medidas ante posibles crisis económicas, etc., no es de izquierdas ni de derechas, es de sentido común, de buenos gestores y de evitar a la clase media española caer en la ruina más absoluta.

En cuanto al enfado de los nacionalistas es comprensible, por primera vez desde el 78 ven peligrar su estatus de primera clase. Y yo que me alegro oiga. Lo de los sindicatos UGT y CC OO también es entendible, pues temen que a la vuelta de la esquina se cierre el grifo de las subvenciones, el pan, el chorizo y la mortadela. Ellos, que llevan siete años tomando las calles, plantando cara, dando la batalla y montando barricadas a un gobierno, será casualidad pero éste también es socialista, que nos deja con la tasa de paro más alta de nuestra reciente historia democrática y endeudados hasta las cejas de Zapatero. Va con ironía, se entiende. En fin, que a mí como ciudadano no me parece mal esta medida, ahora solo falta que se cumpla, que la deuda ya nos encargaran que la paguemos los de siempre, el “pueblo”.

*** Publicado en La Tribuna de Albacete el 01.09.11
*** Publicado en El Pueblo el 01.09.11