sábado, 7 de mayo de 2011

Shock

Cuando se dio cuenta de que toda la historia que había estudiado hasta la fecha tan solo era una parte, de que todo lo que le habían obligado a leer tenía una doble lectura y de que el pensamiento y la Humanidad es mucho más grande que lo expuesto entre cuatro paredes a lo largo de unos cuantos años…

Entonces empezó a estudiar en otras bibliotecas, inició la lectura de obras que hasta entonces habían permanecido ocultas por villanos, comenzó a leer no por obligación sino para saciar la nueva sed de conocimiento y se compró una mochila apta para viajar…

jueves, 5 de mayo de 2011

Si es Bush... la marimorena

Vamos a ver querido lector, el quinto mandamiento de la ley de Dios dice: “no matarás”. Lo que prima en un Estado de Derecho es el imperio de la ley, el principio de legalidad que se dice. Dijo Tito Livio, ay, que “en un pueblo libre, es más poderoso el imperio de la ley que el de los hombres”. “La ley debe ser como la muerte, que no exceptúa a nadie”, escribió Montesquieu. Y Cicerón que “para ser libres hay que ser esclavos de la ley”. Está claro que todo tiene sus matices, pero un régimen democrático que se precie debe tender a ello. Luego está lo de la división de poderes, basta con leer a Montesquieu, aunque para algunos haya “muerto”. Hoy en día, en un estado democrático, son las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado las encargadas de detener a los malos y sentarlos en el banquillo de los acusados, ante un Juez o Tribunal. Ese juez, en su tarea de administrar justicia con pleno sometimiento a la ley y al derecho, es el que debe fallar a favor o en contra del reo y, en su caso, establecer la pena correspondiente.

Frente a las miles de personas que mueren diariamente a causa del hambre, que haya muerto un terrorista sanguinario como Bin Laden a mí, que soy humano y pecador, me importa un bledo. No me alegro porque soy cristiano pero vamos, uno que no va a causar más dolor. Ahora bien, la forma muchas veces es más importante que el fondo. Leo con escalofríos los vítores de algunos por la muerte de Bin Laden, tiroteado por militares estadounidenses estando aquel, al parecer, desarmado. Sinceramente, hubiera preferido su detención, que lo sentaran ante los tribunales y si toca pena de muerte pues a la silla, o a la soga, como en el caso de Sadam Husein. Obama, el flamante premio Nóbel de la Paz –hay que joderse-, ha ordenado que se mate a Bin Laden porque dicen que opuso resistencia, ya ven. Si llega a ser Bush aquí se arma la marimorena.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Amordazados

Así intentan tener a centenares de periodistas repartidos por todo el mundo, amordazados. El pasado 3 de mayo, como justa y acertadamente nos recordaba el editorial de esta casa, se celebró el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Algo que en muchos medios de comunicación se ha pasado por alto de forma inexplicable. Digo esto porque estamos ante un hecho de una importancia crucial para nuestros regímenes democráticos. A saber, sin libertad de prensa la libertad como tal se queda coja y la Democracia termina vacía de contenido y desnuda, a parte de corrompida. Pero no solo eso, para poder ejercer como Ciudadanos, con mayúscula, nos es primordial contar con una libertad de expresión verdadera y con un periodismo independiente que, a parte de informar, denuncie los abusos cometidos por el poder, con minúscula. Hoy, según un informe elaborado por Reporteros Sin Fronteras, en países como Birmania, Vietnam, China, Eritrea, Turkmenistán, Corea del Norte, Irán, Pakistán, puntos suspensivos, los periodistas que intentan llevar a cabo su trabajo con independencia, honradez y profesionalidad son perseguidos, encarcelados y, en algunos casos, asesinados. En la Cuba comunista de los Castro, paraíso de muchos hipócritas, y en la Monarquía totalitaria de Marruecos también se hostiga al periodista disidente. La situación es alarmante y los ejemplos sobran, basta con acudir a la página Web de la entidad mencionada. Pero es que no muy lejos de nuestros hogares, sin salir de nuestra querida España, tenemos a periodistas que se encuentran amenazados por la banda terrorista ETA, otros fueron asesinados. La llamada Comunidad Internacional es responsable de la situación de tantos y tantos periodistas a lo largo y ancho del mundo, sencillamente por mirar a otro lado. Y nosotros, españoles, lo somos también en parte por consentir que vuelvan a las instituciones democráticas aquellos que no son sino contertulios de quienes mataron vilmente a numerosos periodistas. Esperemos que el 3 de mayo del 2012 haya más libertad de prensa, más respeto a los Derechos Humanos. Nos va mucho en ello.

* Publicado en La Tribuna de Albacete el 10.05.11

martes, 3 de mayo de 2011

Una autoridad moral


Beato Juan Pablo II

No escribía para entretener a un pueblo ocioso y aburrido, sino para comunicar a sus lectores una experiencia de la vida”. “Estos monarcas del oro –y las instituciones políticas que les sirven- ya no tienen nada por encima de sus cabezas: ni las virtudes nobles del mundo pagano ni la fe que los enciclopedistas minaron y demolieron, tan cuidadosamente”. “Una indiscutible autoridad moral”. Todo ello podemos leerlo en El viejo León. Tolstoi, un retrato literario, obra excepcional con la que el humanista Mauricio Wiesenthal rindió un emotivo e intelectual homenaje al escritor ruso León Tolstoi el año pasado, con motivo del centenario de su muerte.

El 1 de mayo próximo ya no solo se celebrará el día del trabajador, también se festejará el primer aniversario de la beatificación de Juan Pablo II. He querido que Tolstoi acompañe en estas líneas al anterior Papa porque también a él lo vilipendiaron los enemigos de la libertad y del Hombre (entiéndase macho y hembra, hombre y mujer). Porque para Tolstoi, como para Juan Pablo II, “un hombre no puede ser superior a otro… que es una vergüenza y una bajeza el querer hacerse superior al prójimo”. Karol Wojtyła no hizo otra cosa a lo largo de su vida más que comunicar a sus fieles “una experiencia de la vida”, eso sí, cristiana. Al nuevo Beato de la Iglesia Católica no le temblaron las piernas a la hora de presentarse en la sede de la ONU para llamar la atención a los distintos mandatarios por la situación de hambruna en que vivía y vive una parte del mundo. Tampoco le tembló el pulso para luchar, junto a Ronald Reagan y Margaret Thatcher, por librar de las cadenas sangrientas del comunismo a millones de personas (léase El Presidente, el Papa y la Primera Ministra: Un trío que cambió el mundo, de John O´Sullivan). Y tampoco se achicó cuando aterrizó en Cuba, besó el suelo y pidió al tirano Fidel respeto a la libertad religiosa y a los Derechos Humanos; hizo mucho más en aquél viaje el Papa que toda la Unión Europea en los últimos años. Y luego está su relación con los jóvenes, con los mayores, con la ciencia, con su enfermedad, etc., etc., etc. ¿Por qué se ha beatificado a Juan Pablo II? Porque, entre otros hechos, como Tolstoi un siglo antes, fue una indiscutible autoridad moral del s. XX y principios del XXI.

* Publicado en La Tribuna de Albacete el 06.05.2011


León Tolstoi

lunes, 2 de mayo de 2011

Juan Pablo II

Veo en un blog amigo el siguiente vídeo que me ha puesto los pelos de punta. Quisiera compartirlo con vosotros por si en alguien genera la misma sensación, el mismo sentimiento.



*Producción: Belomasán Films